No cesan las protestas montadas por inmigrantes en la isla de Lampedusa

No cesan las protestas montadas por inmigrantes en la isla de Lampedusa

(PD).- Unos cincuenta inmigrantes, en su mayoría eritreos y somalís, han bloqueado la carretera principal de la ciudad de Lampedusa, para solicitar a las autoridades que examinen su petición de permiso de residencia. El grupo ha anunciado una huelga de hambre y se han registrado momentos de mucha tensión, aunque no ha habido enfrentamientos con la policía.

Los inmigrantes y residentes de la isla de Lampedusa mantienen las espadas en alto, tras la fuga masiva del centro de acogida protagonizada por 1,300 ilegales el pasado sábado.

Dieciséis mujeres, doce tunecinas y cuatro marroquíes, continúan en huelga de hambre desde el lunes en el nuevo Centro de Identificación y Expulsión improvisado en una vieja base militar para protestar contra su inminente repatriación.

La policía comprueba si hay otras personas huidas después que encontrara a ocho inmigrantes escondidos en casas deshabitadas. Pero la tensión continúa ya que se ha conocido que el ministro de Interior, Roberto Maroni, viajará a Túnez para obtener la luz verde definitiva para un acuerdo que tendrá como resultado inmediato la repatriación de 1,200 tunecinos.

TODO COMENZÓ CON LA FUGA MASIVA DEL CENTRO DE ACOGIDA DE LA ISLA

El pasado día 23, cerca de 700 inmigrantes extracomunitarios echaron abajo la verja del hacinado Centro de Primera Acogida de la isla de Lampedusa y salieron a la calle entre gritos de «libertad, libertad«, y airadas protestas por las condiciones de su encierro.

Participaron durante varias horas en una manifestación frente al municipio de Lampedusa gritando «libertad, ayúdenos».

Los sin papeles, junto a buena parte de la población, protestaron contra la creación de un nuevo Centro de identificación y expulsión, que funciona en un viejo cuartel de la OTAN, operativo desde el viernes y que permite repatriar más rápidamente a los inmigrantes.

Tras las protestas, los inmigrantes regresaron al centro, que tiene capacidad para unas 850 personas pero que actualmente hospeda alrededor de 1.300.

Desde entnces y a pesar de la calma aparente, varios grupos de inmigrantes, han protagonizado protestas dentro y fuera del recinto.

Una huelga de hambre de 16 de las 78 mujeres norafricanas del centro continua para protestar por la repatriación y los carabineros encontraron a ocho inmigrantes escondidos en casas deshabitadas de la ciudad para evitar la vuelta forzada a su país.

Se ha convocado una huelga general en la isla contra la política de Maroni, que hace de Lampedusa «la única estación de llegada» de los inmigrantes en espera de la repatriación, según los habitantes.

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