"Toda familia inmigrante se merece obtener su ciudadanía en un ambiente seguro. Desafortunadamente, la ley de Arizona es injusta, inmoral, e inaceptable"
El Senado de Nueva York aprobó ayer una resolución en repudio de cualquier ley antiinmigrante que promueva la discriminación racial, como consideran lo hace la SB1070 de Arizona.
La resolución, propuesta por los senadores demócratas José M. Serrano y José Peralta, expresa que la ley de Arizona, promulgada en abril pasado, pone en riesgo a inmigrantes y a ciudadanos, y hace imposible que la Policía obtenga la cooperación necesaria para resolver crímenes serios.
La ley aprobada en el estado de Arizona convierte en delito menor la presencia ilegal en el estado y otorga a los departamentos policíacos la autoridad de cuestionar el estatus de una persona si existe «sospecha razonable» de que es un inmigrante ilegal.
«Esta resolución (aprobada por el Senado de Nueva York) es en defensa de los derechos humanos y civiles. La falta de la reforma migratoria en este país abre nuestras puertas a la injusticia», dijo el senador Serrano.
«Toda familia inmigrante se merece obtener su ciudadanía en un ambiente seguro. Desafortunadamente, la ley de Arizona es injusta, inmoral, e inaceptable. Ha tenido un efecto escalofriante en todo el país, y es una ofensa contra los principios de esta nación», afirmó el legislador estatal.
Serrano señaló, además, en un comunicado de prensa que los inmigrantes son una de las mejores herramientas para combatir el crimen en Nueva York porque contribuyen a la vigilancia que es necesaria en las calles y que eso sólo ocurre, «si éstos no ven a la Policía como el enemigo».
«No podemos permitir que la ley de Arizona establezca el precedente sobre nuestras leyes migratorias», argumentó el senador.




