El presidente peruano Alan García partió la madrugada de hoy para una visita a Estados Unidos en la que la cooperación en la lucha antidrogas y la reciente liberación de la estadounidense Lori Berenson, condenada por terrorismo, centrarán la agenda.
Si bien el vuelo del mandatario, que va acompañado por su ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaúnde, se esperaba para la noche de hoy, se produjo finalmente de madrugada, según informaron fuentes de Palacio de Gobierno a través de su cuenta en Twitter.
El viaje adelantado del mandatario deja en suspenso la posibilidad de que conmutase hoy la pena de Lori Berenson, un asunto que, según varios medios, ha pesado en la preparación de este viaje.
Berenson, condenada a 20 años de cárcel por su pertenencia al Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA), salió el pasado jueves en libertad condicional después de cumplir tres cuartos de su pena, pero su excarcelación levantó abundantes críticas políticas, mediáticas, callejeras e incluso dentro del mismo Gobierno.
El ministro peruano de Justicia, Víctor García Toma, sugirió de inmediato que el mismo presidente podría conmutar el resto de la pena, lo que permitiría expulsarla del país por tratarse de una extranjera.
El ministro fue más allá y ayer confirmó que existe una carta en la que la propia Berenson solicitó al presidente la conmutación de la pena, carta en la que «pide perdón al país», cumpliendo así un gesto que numerosos sectores le habían reclamado por suponer que Berenson tenía una nula voluntad de arrepentimiento.
El presidente Alan García no ha hecho ningún comentario sobre esta posible salida al «caso Berenson», pero el pasado miércoles, después de que una jueza comunicara la medida de excarcelación, calificó de desacierto la norma que la hizo posible, aunque subrayó su respeto a la autonomía judicial.
Algunos medios peruanos han sugerido que la excarcelación de Berenson, quien desde su país fue objeto de una intensa campaña mediática y política en pro de su liberación, había sido una solicitud de la diplomacia estadounidense antes de la llegada de García a Washington.
Más allá del «caso Berenson», la visita de García servirá, una vez más, para pasar revista a la cooperación en la lucha antidrogas, «para ver qué hacemos y qué podemos hacer mejor», como dijo el canciller García Belaúnde la pasada semana.
Perú es el segundo productor mundial de hoja de coca y de cocaína y la extensión de los cultivos de coca no solo no se reduce, sino que las últimas mediciones hechas por agencias de la ONU, que se conocerán durante junio, indican un claro aumento de estos cultivos, según pudo saber Efe.
La política de Washington en Perú pasa en una gran parte por la lucha antinarcóticos, con cerca de un centenar de personas dedicadas a este cometido a sueldo de la embajada, pero el Gobierno de Lima se ha quejado de que la aportación directa de EE.UU. al respecto ha bajado y es solo la décima parte de lo que destina a Colombia.
De otro lado, García comentó recientemente que expresará a Obama su preocupación sobre la ley que criminaliza la inmigración ilegal en el estado de Arizona por las «exageraciones» en las que ha caído.
«Naturalmente debo hacer llegar mi preocupación a Obama, pero entiendo que todos los países lo están haciendo y que veremos una corrección a esas exageraciones en la que ha caído el estado de Arizona», dijo García.
Por último, también figurará en la agenda la implementación del Tratado de Libre Comercio entre Perú y EE.UU., firmado en 2007 pero con varios de los puntos del tratado en suspenso desde hace meses.
En agosto de 2005, el Gobierno peruano dio marcha atrás en dos decretos sobre el manejo de agua y tierra en la Amazonía tras violentas protestas convocadas por grupos indígenas que se saldaron con 34 muertos en la región selvática de Bagua.
El mandatario peruano, que mañana será recibido por Obama, permanecerá en Washington hasta el jueves próximo, y durante esos días se reunirá también con parlamentarios y empresarios de ese país.
Esta será la primera reunión oficial entre García (2006-2011) y Obama desde que el gobernante estadounidense asumió el cargo, en enero de 2009.
