Bruselas acusa a Italia y Francia de no respetar el «espíritu» de Schengen

La Comisión Europea ha acusado este lunes a Italia y a Francia de no respetar el «espíritu» del acuerdo sobre el espacio sin fronteras Schengen en la disputa que les enfrentó en abril por la llegada de inmigrantes procedentes de Túnez a raíz de las revueltas ciudadanas en el país norteafricano. Pero ha admitido que ninguno de los dos países vulneró las normas de la UE en materia de libre circulación de personas.

«Desde un punto de vista formal, las medidas adoptadas por las autoridades de Francia e Italia han respetado las normas de la UE. No obstante, lamento que el espíritu de las reglas de Schengen no se ha respetado plenamente», ha criticado la comisaria de Interior, Cecilia Malmström, en un comunicado.

Para aliviar la presión migratoria, las autoridades italianas concedieron a los inmigrantes tunecinos que llegaban a sus costas permisos de residencia temporales y documentos de viaje que les permitían desplazarse a otros Estados miembros. Por su parte, Francia aumentó los controles fronterizos y llegó a suspender los trenes desde Italia para frenar la llegada de inmigrantes tunecinos.

«Aunque los pasos dados por Italia por lo que se refiere a la expedición de permisos de residencia y documentos de viaje a los inmigrantes norteafricanos presentes irregularmente en su territorio no vulneran la legislación de la UE, existen margen de maniobra para clarificar el enfoque a nivel de la UE», ha dicho la comisaria de Interior. Las reglas comunitarias no definen en qué condiciones un Estado miembro puede expedir documentos de viaje a inmigrantes que no tienen los de su país de origen.

«Nuestro análisis también confirma que los controles policiales llevados a cabo por las autoridades francesas se mantuvieron en límites compatibles con el código de fronteras de Schengen», ha agregado Malström. A su juicio, no puede concluirse que París haya llevado a cabo «controles sistemáticos» en la frontera con Italia en los últimos meses, algo que prohíbe la legislación comunitaria.

Al haber respetado las normas de la UE, el Ejecutivo comunitario no expedientará a ninguno de los dos países. No obstante, la comisaria de Interior cree que la crisis demuestra que es necesario revisar el funcionamiento del espacio sin fronteras Schengen y establecer un sistema de control.

«Un sistema de control que funcione bien debe garantizar que las reglas sean respetadas por todos y dar respuestas adecuadas a las situaciones en las que un Estado miembro tiene problemas para gestionar su parte de las fronteras exteriores de la UE», ha insistido la comisaria.

La Comisión presentará en septiembre sus propuestas legislativas para llevar a la práctica el acuerdo alcanzado por los líderes europeos para facilitar la reintroducción de controles fronterizos dentro de Schengen en caso de flujos migratorios masivos.

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