El dignatario advirtió que aunque lejano, el terremoto ocurrido en Japón debe llevarnos a tomar previsiones, pues la costa central del Perú ya lleva un largo periodo de "silencio sísmico", con movimientos de baja intensidad
El presidente Alan García Pérez expresó la solidaridad y condolencias del Perú con el Japón, por el terremoto que afectó el país asiático, y pidió calma a los peruanos porque, más allá de la alerta de tsunami, las olas que lleguen a nuestras costas no serían de grandes dimensiones.
«Las condolencias del Perú al pueblo y gobierno de Japón por las consecuencias del sismo y expresamos la solidaridad y voluntad, dentro de nuestra posibilidad, de dar ayuda a un país amigo cuya sangre forma parte de nuestra nacionalidad».
Sin embargo, pidió a la población que vive en la costa del país estar atentos a los reportes de los medios de comunicación, pues a las 15:00 horas se podrá conocer con mayor exactitud qué dimensiones tendrán las olas que lleguen al litoral peruano
García Pérez llamó a la prudencia y tranquilidad a la población, «pues no existe un peligro enorme», y recomendó a la población que vive a la costa hacer caso a las recomendaciones de las autoridades.
«Invoco a la tranquilidad a todos, porque por la característica y la distancia, es previsible que no será, si llega, no serán olas de grandes dimensiones. De manera que debemos tener mucha tranquilidad y serenidad.»
«Silencio sísmico»
El dignatario advirtió que aunque lejano, el terremoto ocurrido en Japón debe llevarnos a tomar previsiones, pues la costa central del Perú ya lleva un largo periodo de «silencio sísmico», con movimientos de baja intensidad.
«Japón, cercano a las Filipinas, está en las antípodas del Perú. Exactamente al otro lado del globo y cualquier evento sísmico que se produzca en el Japón podría ser la antesala a un evento sísmico en el Perú».
Por ello, indicó que «debemos estar preparados y entrenados» hasta que sea «mecánica» la reacción ante un desastre natural.
«El tema de fondo: en cualquier momento podría producirse un episodio sísmico grave que requiere que la población esté muy preparada y muy entrenada. Mi pedido a los padres y madres de familia es que repitan sus ejercicios con sus hijos para no tener pérdidas humanas».
Saludó que afortunadamente el país ha venido desarrollando entrenamientos y simulacros para hacer frente a desastres naturales de esa naturaleza, y recordó que el último gran ejercicio se realizó el mes pasado.