Es el presunto encubridor del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA)

Antonio «Jaime» Stiuso, el misterioso espía que tensa las relaciones entre Argentina y EEUU

Se le asocia también con el fiscal Alberto Nisman, el hombre que estuvo a cargo de investigar el ataque contra el centro judío durante los últimos 18 años

Antonio "Jaime" Stiuso, el misterioso espía que tensa las relaciones entre Argentina y EEUU
Antonio "Jaime" Stiuso es considerado uno de los exagentes de inteligencia más poderosos del país BBC

Si bien las relaciones entre los actuales gobiernos de Estados Unidos y Argentina nunca fueron cercanas, nadie esperaba que se tornaran tan tensas tan de golpe.

La escalada diplomática comenzó el lunes, cuando la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, acusó al gobierno de Barack Obama de «proteger» a un exespía argentino requerido por la justicia de su país.

La acusación no pudo haber sido más pública: fue ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el último discurso de Fernández ante ese foro, antes de dejar el poder en diciembre.

Pero las cosas no se quedaron ahí. Ante la falta de respuesta de Washington, la Cancillería argentina emitió un comunicado el martes, expresando su «desagrado» ante la actitud del Departamento de Estado.

«La Justicia argentina ha enviado 8 exhortos sin que hasta el momento haya recibido la información requerida», denunció.

Este miércoles, convocó al embajador estadounidense en Buenos Aires, Noah Mamet, para que eleve la nota de protesta ante las autoridades de su país.
En tanto, en declaraciones a la prensa, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, agregó leña al fuego.

«¿Está dispuesto EE.UU. a poner en riesgo la relación bilateral con Argentina por este señor?», preguntó.

Espía «todopoderoso»

El «señor» en medio de toda esta polémica es Antonio «Jaime» Stiuso, considerado uno de los exagentes de inteligencia más poderosos del país.

Stiuso fue el director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia (SI), hasta que en diciembre Fernández lo relevó junto con la cúpula de la organización, y luego reestructuró la agencia.

Actualmente el exespía es investigado en seis causas penales por delitos que van desde el contrabando y lavado de dinero hasta las escuchas ilegales.Pero la principal causa por la que lo busca la justicia -y el gobierno argentino- es la del presunto encubrimiento del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que dejó 85 muertos en 1994.

Si bien fue convocado solamente en carácter de testigo en el juicio que comenzó por el encubrimiento -en el que se acusa entre otros al expresidente Carlos Menem (1989-1999)- el gobierno lo considera «una pieza clave» en el caso.

En su discurso ante la ONU, Fernández aclaró que Stiuso estuvo a cargo de «toda la investigación de la causa AMIA desde el primer momento».

Y lo asoció también con el fiscal Alberto Nisman, el hombre que estuvo a cargo de investigar el ataque contra el centro judío durante los últimos 18 años, y que fue hallado sin vida, con una bala en la cabeza, en enero pasado.

Tras la muerte de Nisman, que murió días después de acusar a la presidenta de hacer un pacto con Irán para encubrir a los autores de ese atentado, Fernández señaló a Stiuso como el hombre detrás de esa denuncia, basada -según dijo- en información falsa de inteligencia.

Paradero desconocido

En una entrevista que concedió en Nueva York al canal argentino C5N, la presidenta reiteró su acusación de que EE.UU. protege a Stiuso.
«Sabemos que está aquí (en EE.UU.)», aseguró.

«¿En calidad de qué está?», se preguntó, tras afirmar que solo una persona que trabaja puede obtener una visa para quedarse por más de seis meses, como supuestamente lo estaría Stiuso.

El Departamento de Estado dijo a BBC Mundo que no realiza comentarios sobre el estatus migratorio individual de las personas.

Un vocero señaló que el gobierno argentino debía aclarar si hay cargos contra Stiuso y utilizar los «canales judiciales establecidos» para asuntos criminales.

Sin embargo, en su nota de protesta, el canciller argentino Héctor Timerman informó que la investigación judicial no puede avanzar hasta que se sepa dónde está el exagente.

«El Departamento de Estado debería saber que desde el mes de abril los fiscales de la Unidad AMIA se han visto imposibilitados de citar al exagente Stiuso por desconocer su paradero por lo que emitieron una alerta azul para que Interpol ubique a dicha persona»,

señaló.

El organismo internacional publicó este miércoles la alerta, a través de la cual se solicita la localización de personas vinculadas a investigaciones penales.

Stiuso debe prestar declaración testimonial para «dar cuenta del objetivo y alcance de las distintas tareas realizadas en el marco de la investigación» del atentado a la AMIA, informó Interpol.

¿Qué significa?

Las acusaciones del gobierno contra Washington van más allá del caso específico de Stiuso.

En su alocución ante la ONU, la presidenta Fernández dejó trascender su sospecha de que detrás del atentado contra la AMIA y del fallecimiento del fiscal Nisman estuvieron involucradas las agencias de inteligencia no solo de Argentina sino internacionales.

«En el juicio oral que se está llevando a cabo por encubrimiento (…) y también en la investigación que se está desarrollando por la muerte del fiscal Nisman comienzan a aparecer datos reveladores y hasta estremecedores de vinculaciones con servicios secretos externos, con cuentas en el exterior, con vínculos con los fondos buitres»,

señaló.

En ese contexto, el canciller Timerman también cuestionó el vínculo de Stiuso con EE.UU.

«¿Para quién trabajaba? ¿Y por qué Estados Unidos tiene tanto interés en que esta persona no aparezca?», dijo este miércoles en declaraciones a RadioEn la embajada estadounidense en Buenos Aires buscaron ponerle paños fríos al entredicho.

El martes, el embajador Mamet aseguró que la relación bilateral era «muy buena».
No bien asumió su cargo, en febrero pasado, el diplomático había expresado que su gobierno apoyaba «la búsqueda de justicia para las víctimas» de la AMIA.

Fue poco después de la muerte de Nisman, a cuyo velatorio asistió en representación de su país.

Pero mientras algunos se preguntan con preocupación qué repercusiones podría tener este entredicho, otros aseguran que es pura retórica preelectoral.

«Con pocos costos a pagar cuando transita ya el tramo final de la gestión, el gobierno busca subir a EE.UU. a un ring en el que entrevé algún rédito político», aseguró el editor de Política del diario La Nación, Jorge Liotti.Continental.

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