Es la quinta donación que el fondo realiza en menos de un año, y que se suma a los proyectos que se desarrollan en Haití, Bolivia, Paraguay y Guatemala
Más de 200.000 peruanos irán accediendo durante los próximos 5 años a los servicios de agua potable y saneamiento básico gracias a un proyecto de cooperación internacional en el que España va a aportar 72 millones de dólares (unos 53 millones de euros).
De esta manera, aproximadamente 380 comunidades rurales y pequeñas ciudades de las regiones de Apurimac, Ayacucho, Cuzco, Huancavelica y Puno, situadas en la sierra sureste de Perú, se verán beneficiadas de estos servicios básicos para fomentar el desarrollo de la población en cuanto a producción agrícola y ganadera, parámetros de salud e higiene fundamentales.
Distribución de la ayuda
Del coste total del proyecto, 90 millones de dólares, el Fondo Español de Cooperación para Agua y Saneamiento en América Latina y el Caribe aportará 72 millones de dólares no reembolsables, mientras que los 18 millones restantes serán puestos por el Estado peruano.
El programa del proyecto incluye las infraestructuras y obras necesarias para expandir y mejorar las redes de agua potable, al tiempo que promoverá intervenciones de desarrollo comunitario, con el objetivo de que el abastecimiento y el tratamiento posterior de las aguas residuales se haga de manera eficiente.
Este Fondo Español surge de la colaboración entre España y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que realiza las labores de identificar, preparar y supervisar la ejecución de los proyectos.
Precisamente, el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, calificó la donación española para este proyecto como «histórico» y un «gesto de solidaridad del pueblo de España», según recoge una nota de prensa.
Ampliación de proyectos
Este proyecto de aguas en Perú es la quinta donación que el fondo realiza en menos de un año, y que se suma a los proyectos que se desarrollan en Haití, Bolivia, Paraguay y Guatemala.
En total, España destinará a este fondo 407 millones de dólares (unos 300 millones de euros), mientras que el BID aportará 213 millones de dólares en donaciones y préstamos, además de hacerse cargo de los costos de preparación y ejecución de los mismos.
El objetivo es que cerca de 4 millones de personas de la región latinoamericana se beneficien directamente de estos proyectos.

