Los oficialistas juraron con el puño izquierdo en alto y la mano derecho en el pecho. Los opositores con los brazos a los costados
El presidente de Bolivia, Evo Morales, juramentó ayer a los gobernadores, entre ellos tres ex prefectos opositores que fueron reelegidos en diciembre, en una ceremonia en la Casa de la Libertad en Sucre, la capital oficial del país, a 850 kilómetros al sudeste de La Paz.
Morales les pidió jurar «por los próceres de la liberación nacional, por los héroes de la resistencia al estado colonial, por el pueblo y por la igualdad de todos» cumplir y hacer cumplir la constitución del 2009, que establece cuatro niveles de gobiernos autonómicos.
Los oficialistas juraron con el puño izquierdo en alto y la mano derecho en el pecho. Los opositores con los brazos a los costados. «Estamos acá para trabajar con los nueve gobernadores al servicio de la gente abandonada», dijo morales en su discurso previo.
A los prefectos opositores de Santa Cruz (Rubén Costas), Beni (Ernesto Suárez) y Tarija (Mario Cossio) les dijo «nadie está obligado a pensar como el partido mayoritario, pero quiero decirles que se acabaron los tiempos de conspiración».
Morales recordó «intentaron revocar mi mandato, fracasaron. Ahora nos toca trabajar con ustedes para servir a Bolivia y nuestros departamentos. Al margen de nuestras tareas como presidente y como gobernadores, ¿qué más podemos conseguir?».
«Todos tenemos la obligación de rendir cuentas», agregó en referencia a su rechazo a la ley de transición que posibilita que autoridades elegidas puedan ser suspendidas por las asambleas departamentales si tienen cargos penales anteriores o posteriores a su posesión.
Costas, Suárez y Cossio tienen denuncias penales por uso indebido de fondos públicos no presupuestados en 2008, cuando organizaron referendos para aprobar los estatutos autonómicos de sus respectivos departamentos.



