CASADA CON UN TURCO Y MADRE SOLA

El drama de María Angeles, desfigurada con ácido sulfúrico

Fue madre a los 21 años, con otra pareja que la abandonó y quería divorciarse de su marido

El drama de María Angeles, desfigurada con ácido sulfúrico

Luego ya no me salían las palabras porque al de unos minutos ya no tenía la cara igual; se le caía la piel...

El relato, detallado, emotivo y en absoluta primicia, es de M.J. Alvarez y aparece publicado en el diario ‘ABC’.

Cuenta el periodista que María Ángeles Ruiz González, la joven española de 29 años rociada de forma salvaje con ácido sulfúrico este 20 de junio de 2012, ha quedado desfigurada.

Ella no llegó a ver al agresor, un tipo moreno que esperaba frente al portal y que huyó de la escena a toda prisa, pero en el barrio son muchos los que creen saber quién esta detrás del espantoso crimen: Özgüir Dogan, un árabe turco de su misma edad, con el llevaba conviviendo desde hace más de un lustro y con quien se casó hace tres años, haciendo caso omiso a los consejos de sus más íntimos.

Mari Ángeles, como la llaman sus conocidos, no ha tenido una vida fácil. Esbelta, guapa, rubia y de rasgos dulces, últimamente, su aspecto se había deteriorado.

«Se echó a perder. No parecía la misma y había dejado atrás su alegría».

Su único hermano, mayor que ella, padece autismo, por lo que necesita todo tipo de cuidados y atenciones de por vida.

Sus padres se divorciaron hace 14 años y ella se ennovió con un chico de Villaverde con el que tuvo a su único hijo, que ahora tiene 7 años.

Por suerte, vive ajeno a la tragedia que ha salpicado a su madre.

«El padre del crío pasó de ella enseguida y se ha encargado sola de sacarlo adelante».

Quienes la conocen la califican como una joven muy trabajadora y desafortunada en el amor. Siempre ha sido dependienta, especialmente en tiendas de ropa.

En él último año estaba empleada en una zapatería de un centro comercial cercano a su barrio de Ascao.

No era el caso de su marido, Özgüir, según las mismas fuentes.

«Ella le mantenía y corría con todos los gastos. Desde hace unos meses había alquilado con unos familiares un local en el que habían montado un negocio de hostelería. Es lo único serio que ha hecho, acababan de abrir y estaba muy cerca del híper donde acudía a diario Mari Ángeles».

«Se peleaban mucho»

Durante un tiempo fueron felices. Pero, los consejos de los íntimos de la joven no fallaron.

«La golpeaba y en los últimos tiempos llegaba muy tarde a casa y se peleaban mucho. Él estaba muy alterado, parecía un loco, como si tomara drogas».

Ella dijo basta hace una semana. Hizo las maletas, cogió a su hijo y se marchó a casa de su madre. Dijo que se iba a separar. Özgüir no lo llevaba nada bien. Quería volver con ella y partir de cero.

Mari Ángeles no estaba dispuesta. Pretendía comenzar una nueva vida. Hasta que ayer alguien se interpuso en su camino y la marcó de nuevo. Esta vez, de por vida.

LA BRUTAL AGRESIÓN

«El ácido le ha desfigurado el rostro en minutos, la piel se le caía, yo le toqué el pelo y me quemé la mano«, explica aún conmocionada María Jesús Sagasti, una farmacéutica que intentó ayudar a la víctima.

La tragedia se desató a las diez y media de la mañana del miercoles 20 de junio en la calle del Río Ulla, en el barrio madrileño de Pueblo Nuevo.

La víctiMarñia Angeles, la víctima, que tiene 29 años, nacionalidad española y está proceso de divorcio, salía del portal cuando se dio de bruces con un individuo.

El hombre -que al parecer no era su marido turco, aunque podría tener alguna relación con él-, le lanzó ácido sulfúrico a la cara sin mediar palabra.

«Era un hombre joven, con gorra y vestido con una camiseta gris, que huyó corriendo tras el ataque».

«Ella decía que le quemaba muchísimo la cara, pero se ha tranquilizado cuando le he dicho que la tenía bien. Luego ya no me salían las palabras porque al de unos minutos ya no tenía la cara igual. Se le caía la piel…».

«Nos contó que se estaba separando y que su hijo la esperaba en el colegio».

La víctima no ha inculpado a nadie porque no ha podido ver quién le echó el ácido, ya que cerró los ojos cuando le cayó el líquido y los mantuvo así en todo momento.

Cuando llegaron los sanitarios del Samur encontraron a la mujer con daños importantes en los párpados y los labios pero ‘consciente y orientada’, aunque el ácido le había quemado también la parte superior del tórax; le aplicaron un producto que disminuye el avance de las quemaduras’, antes de trasladarla con pronóstico grave al Hospital de La Paz, donde fue operada.

El grupo de Homicidios de la Policía de Madrid ya ha localizado al marido de María Angeles, de nacionalidad turca, para tomarle declaración, pero no ha sido detenido al no haber indicios concretos de que sea el autor de la agresión.

 

Te puede interesar

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído