"¡Es un soldado que peleó por nosotros, defendió el país y ustedes van al café!"

Los de la funeraria dejan ‘tirado’ en la calle el ataúd del veterano de guerra… ¡para irse a comer donuts!

Despedidos dos empleados tras difundirse un vídeo en que se aprecia el vehículo que llevaba el féretro, aparcado junto a una tienda de Dunkin' Donuts en Florida

Los de la funeraria dejan 'tirado' en la calle el ataúd del veterano de guerra... ¡para irse a comer donuts!
Funerria coche od

Dos conductores de un coche fúnebre, que transportaba el féretro de un veterano de guerra, fueron despedidos tras la difusión de un vídeo durante las últimas horas en que se aprecia el vehículo aparcado en un estacionamiento de una tienda de Dunkin’ Donuts en Florida.

Los conductores se detuvieron el pasado martes 12 de mayo de 2015 en un café de esta cadena ubicado en New Port Richey, en la costa oeste de Florida, en su ruta hacia el lugar del funeral, para tomar un café con donuts.

EL DUEÑO LO DENUNCIÓ

Fue el propietario del establecimiento, Rob Carpenter, el que, indignado, grabó en vídeo el auto aparcado con el féretro cubierto con una bandera estadounidense y, luego, recriminó a los conductores su conducta.

«¡Es un soldado que peleó por nosotros, defendió el país y ustedes paran en un café!»,

les espetó Carpenter, hijo de un veterano de guerra, para agregar:

«Ustedes podían haber parado antes del traslado de los restos humanos a su lugar de descanso».

Los dos conductores, de unos 70 años de edad, trasladaban los restos mortales del teniente coronel Jesse Coleman, de 84 años, condecorado por su valor en las guerras de Corea y Vietnam.

NO SE ARREPINTIERON

De acuerdo con Carpenter, los conductores no mostraron ninguna señal de arrepentimiento, por lo que decidió enviar el vídeo y varias fotografías a una organización local de veteranos de guerra, que no tardó en subir las fotos a Facebook, donde se convirtió en viral.

En una carta divulgada por el canal WFLA-TV, uno de los conductores asegura que un simple donut ha arruinado sus vidas.

«Ahora, a causa de un donut y un ser humano, no tenemos ingresos económicos»,

lamenta.

Y justifica la parada en la tienda de Dunkin’ Donuts con el argumento de que no habían probado bocado desde la noche anterior y, ante la duda de si el tráfico sería denso más adelante, decidieron parar unos minutos en el café.

«No estuvimos en la tienda más de tres minutos»,

se quejó.

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