Correr, pedalear, sesiones de Pilates y semillas de chía. Así se mantienen en forma las esposas de los primeros ministros del Reino Unido e Italia

Los secretos de Samantha Cameron y Agnese Renzi para mantener el tipazo

De 44 y 38 años respectivamente, pasean sus palmitos sin esconder un solo gramo

Los secretos de Samantha Cameron y Agnese Renzi para mantener el tipazo
Samantha Cameron (44 años) y Agnese Renzi (38) PD

Que Samantha Cameron (44 años) y Agnese Renzi (38), esposas del primer ministro británico David Cameron y del italiano Mario Renzi respectivamente, luzcan tipazo en cualquier momento y lugar no sólo es cuestión de genética.

También de hábito y disciplina. Y que ambas hagan uso de biquinis diminutos en los días de playa es toda una declaración de intenciones: qué mas da que los paparazzis merodeen por el lugar, ellas se sienten seguras.

Ayer los británicos amanecieron con unas fotografías de SamCam luciendo palmito en Cala Nova (Ibiza). Acompañada por tres de sus cuatro hijos, Nancy, Arthur y Florence, se daba un baño de mar y de sol mientras su esposo continuaba su gira continental para convencer a sus socios de reformar la Unión Europea.

Lo que ha dejado atónito al personal en Gran Bretaña es cómo es posible que tras una durísima campaña electoral para la reelección de David Cameron se muestre tan en forma. Ni rastro de cansancio o de estrés. No se trata de que Sam está más o menos delgada, sino de que tiene un vientre plano, una piel tersa, unos brazos bien torneados y unas piernas sin asomo de celulitis. Es una atleta.

Nunca ha desvelado públicamente sus secretos de belleza, pero, según publicó el «Daily Mail» en 2012, la mujer del premier británico practica regularmente Pilates en el número 10 de Downing Street y sale todos los días a correr. Si está en Londres, trota cada mañana por St. James Park.

De hecho, la manera en la que practica running (por la zancada, el movimiento de los brazos, y la inclinación de la espalda) responde a una práctica que, al menos durante un tiempo, estuvo guiada por un profesional. En el año 2010, tras dar a luz a su hija Florence, contrató los servicios de Matt Roberts, un prestigioso entrenador personal que le ayudó a recuperar su figura.

Sobre qué es lo que come, quién más claves ha dado es su marido, David Cameron. En declaraciones al canal de televisión ITV confesó que «Samantha es mejor que yo vigilando su peso; yo tengo más problemas para mantener el control.

Es muy disciplinada y probablemente yo tengo un par de cosas que aprender de ella. Intento salir a correr y juego un poco al tenis. Pero cuando haces estas giras europeas tienes muchísimas comidas y a mí me inculcaron que hay que comer lo que te sirven».

Así es difícil mantener el tipo, David. Y aunque en campaña electoral le hemos visto preparando una ensalada para cenar o cogiendo unos mangos del frutero en la más humilde de sus cocinas (la auténtica, la de los muebles caros, no la enseñaron), Cameron se siente más a sus anchas removiendo las brasas de una barbacoa y zampándose con gusto una hamburguesa XXL.

La fórmula italiana

Agnese Renzi, por su parte, tiene costumbres parecidas a las de Samantha Cameron. Reacia a vivir en Roma junto a su marido, a que la llamen primera dama y a ajustar su vida profesional a la agenda política, esta profesora es feliz entre libros y transitando en bicicleta por Florencia, ciudad en cuyos alrededores reside.

El pasado mes de abril, la revista «Oggi» publicó unas imágenes de Agnese entrenando en la calle: running, pesas, saltos… Todo ello acompañada por su entrenadora personal, Lucia Samuelli. En declaraciones a la revista explicó que «corro mucho, pero no para huir de los fotógrafos. No tengo nada que ocultar».

Eso está claro, porque, ¿que primera dama se atrevería a presumir de nalgas perfectas bajo la escueta braguita del biquini?

En la publicación explica que dos veces a la semana hace entrenamientos intensos en su gimnasio, guiada por su coach y en compañía de amigos. Además, usa poco el coche: sólo para desplazamientos largos; si no, camina o pedalea. En cuanto a su dieta alimenticia, Agnese explica:

«Tengo una dieta normal y saludable». Según detalló, hace cinco comidas al día, pero en pocas cantidades. Prefiere las harinas refinadas, la carne roja a la blanca y reduce al máximo el consumo de azúcar. Para endulzar, prefiere la miel. Siempre toma varias porciones de fruta de temporada y algo de lácteos. Como suplementos alimenticios, Agnese recomienda «tomar un yogur semidesnatado a media mañana con semillas de chía».

La chía es el súperalimento de moda, una semilla procedente de Perú rica en fibra y en Omega 3. Ni grandes sacrificios ni pequeños placeres. La mujer de Renzi, como la de Cameron, tiene una buena capacidad de autocontrol.

Lucía Samuelli, la persona que entrena a Agnese, explicó al mismo medio que la primera dama italiana posee todas las cualidades para ser una atleta: «Tiene una óptima estructura física, buenos pies, buenos tobillos. Sus tres hijos (Francesco, Emanuele y Ester) también son muy deportistas. Intenté que participara en varias competiciones, porque tiene cualidades, pero a ella no le gusta ser el foco de atención de la gente».

El pasado domingo, enfundada en un sencillo y ajustado vestido amarillo, Agnese Renzi volvió a llamar la atención cuando acudía a votar en las elecciones regionales italianas. Por lo que se adivinaba, no tiene ni un gramo de grasa.

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