
(PL).- Después de postularse a la presidencia de EE. UU. por el Partido Demócrata, el Gobernador Bill Richardson declinó en favor de la candidatura de Barak Obama. Este lunes, 9 de junio, a las 9:00 horas, habrá un desayuno de prensa con el Gobernador del Estado de Nuevo México, en Casa de América, en la plaza de Cibeles de Madrid.
Bill Richardson, es un referente del Partido Demócrata. Habiendo sido ministro y consejero del presidente Bill Clinton, ejerció su liderazgo en política internacional en procesos de negociación política
En EE UU hay 45,5 millones de hispanos, y se calcula que existen 12 millones de indocumentados. De ahí que la propuesta de reforma migratoria sea una pieza clave de las ofertas electorales de demócratas y republicanos
El Gobernador del Estado de Nuevo México, EE UU, Bill Richardson hará un análisis de la situación política que vive su país de cara a las elecciones de noviembre próximo, y en las que el voto hispano se perfila como factor decisivo.
Bill Richardson es considerado no sólo un líder de la comunidad latina, sino dentro del Partido Demócrata, organización política por la que postuló su candidatura presidencial en enero de 2007. Después de las primarias en New Hampshire, en las que ocupó el cuarto lugar, renunció a la contienda y dio su apoyo a Barack Obama.
A lo largo de 2008, millones de afiliados demócratas han votado en un proceso intenso, y a pesar de que la senadora Hillary Clinton se resiste a reconocer su eventual derrota, todo parece indicar que la candidatura demócrata recaerá en la figura de Obama, el primer aspirante negro a la presidencia de EE. UU.
Con un gobierno enfangado por la guerra en Irak, ¿cuál sería el balance del duelo entre Barak Obama y el republicano John McCain? El Gobernador Bill Richardson, también se referirá a la posibilidad de reconciliar las fisuras del Partido Demócrata a través de una hipotética fórmula Obama-Hillary Clinton. Sin embargo, su reflexión más esperada es acerca de la influencia y las preferencias del voto hispano.
Actualmente, los hispanos que radican en EE UU son 45,5 millones, y representan el 15.1 por ciento de la población total del país. Entre las minorías estadounidenses, la comunidad latina es la de mayor crecimiento, 3,3 por ciento al año, y el centro de polémicas por la existencia de 12 millones de indocumentados. Hasta la fecha, no ha sido posible aprobar una reforma migratoria que resuelva este problema. El propio John McCain, a pesar de que su partido apoyó las deportaciones masivas, firmó un anteproyecto de ley en el Senado que legalizaba la situación de los inmigrantes latinoamericanos, además de calificar la construcción del muro que separa las fronteras de México y EE UU como “una vergüenza”.
El Gobernador Richardson hará una comparación sobre las políticas migratorias del Partido Demócrata y del Partido Republicano, y su aceptación entre los hispanos. De hecho, el Estado de Nuevo México cuenta con un 38 por ciento de población electoral hispana que, según los últimos sondeos, apoyarían a Barak Obama con 100 mil votos de diferencia sobre los republicanos.
La presencia del Gobernador Bill Richardson en España se da en el marco de la Tribuna Iberoamericana, un foro de la Casa de América y la Agencia EFE, que cuenta con la colaboración de TVE, y que convoca, desde 2006, a los más importantes actores políticos y sociales de la actualidad iberoamericana.
En el foro han participado, entre otros, el presidente de Ecuador, Rafael Correa; el presidente de Honduras, Manuel Zelaya; el presidente electo de Guatemala, Álvaro Colom; el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera; la Secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez; la Comisaria Europea para Latinoamérica, Benita Ferrero Waldner; el Secretario General para Iberoamérica, Enrique Iglesias; el teólogo brasileño Leonardo Boff; el candidato a la presidencia de Paraguay, Fernando Lugo; el Fiscal General de la República Bolivariana de Venezuela, Isaías Rodríguez; el Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, David Choquehuanca; los alcaldes de San Juan de Puerto Rico, Jorge Santini Padilla; de Bogotá, Samuel Moreno; así como los periodistas María Jimena Duzán, Juan Gabriel Uribe, Jean Francois Fogel, Rosental Alves y Gumersindo Lafuente.
Nota biográfica:
William Blaine “Bill” Richardson (Pasadena, California, EE UU, 15 de noviembre de 1947), Gobernador de Nuevo México, Estados Unidos, ex candidato demócrata a la Presidencia de Estados en 2008, ex congresista y ex embajador de Estados Unidos ante la ONU, nació el 15 de noviembre de 1947 en Pasadena, California, Estados Unidos.
Su padre, el banquero estadounidense William Blaine Richardson Jr, envió a su madre, la mexicana María Luisa López-Collada, a California cuando se acercaba el parto, para que naciera allí y evitar dudas acerca de su ciudadanía.
Bill Richardson pasó su infancia en Ciudad de México, de donde procedía su madre, y con catorce años fue enviado a un internado en Massachussets donde cursó sus estudios secundarios. En el internado, Bill era el único latino y se labró cierta fama pues era uno de los mejores jugadores del equipo de béisbol.
Estudió Leyes y Diplomacia en el prestigioso Fletcher School de Relaciones Internacionales de la Universidad de Tufts en Massachussets, donde se licenció en 1970. Al año siguiente obtuvo un Master en la Escuela de Derecho y Diplomacia Tufts Fletcher.
Fue empleado en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, entre 1976 y 1978, donde trabajó como ayudante de congresistas. En 1978 se trasladó a Nuevo México y fue director del comité ejecutivo del Partido Demócrata. Después pasó a la empresa privada como presidente del Richardson Trade Group, entre 1978 y 1982.
En 1982, ganó por vez primera un escaño en la Cámara Baja estadounidense (Congreso) por el distrito de Nuevo México, desplazando al republicano Manuel Lujan. Richardson fue reelegido congresista en sucesivas ocasiones hasta 1997.
Desde ese puesto realizó misiones importantes. En 1993 fue el principal aliado de la Casa Blanca en el Congreso para sacar adelante la difícil ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos, Canadá y México.
Además fue observador y mediador en situaciones muy delicadas. En 1994, tras derribar Corea del Norte un helicóptero estadounidense que había entrado en territorio coreano por error, el presidente Clinton le pidió que negociara la salida de los pilotos. Richardson se convirtió en el centro de atención nacional tras lograr que Corea del Norte revelara que un piloto había muerto y liberase al otro.
Desde entonces trabajó como mediador, a veces oficialmente y otras en nombre de familias de detenidos, en situaciones problemáticas como las ocurridas en Birmania, Haití, Corea, Sudán, Irak o Cuba.
En 1995, Richardson se reunió con Sadam Husein en Bagdad y logró que liberase a dos contratistas estadounidenses retenidos. En 1996, en su entrevista con Fidel Castro, le convenció para que liberase a tres disidentes. También habló con los líderes de los Talibán y obtuvo un cese al fuego temporal en el conflicto de Darfur (Sudán). Asimismo, consiguió que fuesen liberados en Sudán, tres representantes de la Cruz Roja que permanecían secuestrados por un grupo rebelde.
En diciembre de 1996, después de que fuese reelegido Clinton presidente de Estados Unidos, éste lo designó para sustituir a Madeleine Albright, al frente de la misión diplomática estadounidense en la ONU. Fue confirmado el 12 de febrero de 1997 por el Senado como embajador de EEUU ante la ONU, tras ser apoyado por los cien senadores y tuvo que dimitir como congresista en la Cámara de Representantes por Nuevo México. Desempeñó su cargo de embajador en la ONU hasta 1998.
En 1998, el presidente Bill Clinton le nombró secretario de Energía, puesto que ocupó hasta 2001. Su nombre llegó a sonar entre los posibles candidatos a la vicepresidencia demócrata acompañando a Albert Gore, pero le perjudicó el escándalo sobre la falta de seguridad en el Laboratorio nuclear de Los Álamos en 2000, cuando desapareció información sobre secretos nucleares.
Entre 2001 y 2002 trabajó fue director gerente senior de la consultora Kissinger McLarrty.
Finalmente, el 5 de noviembre de 2003 fue elegido Gobernador de Nuevo México, cargo que ocupa. Richardson sustituyó al republicano Gary Jonson y se convirtió en el único gobernador hispano de EEUU y en el quinto en la historia de Nuevo México, tras imponerse al republicano y también latino John Sánchez.
Paralelamente, continuó con su labor mediadora y en enero de 2003, terció ante Corea del Norte para diluir las tensiones existentes con Estados Unidos, tras abandonar este país asiático el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
El 21 de enero de 2007, Bill Richarson presentó su candidatura a las elecciones presidenciales de 2008 por el Partido Demócrata. Era el único candidato latino a una nominación presidencial.
En su campaña utilizó sus éxitos como mediador como prueba de su experiencia en política exterior; promovió un mayor uso de las fuentes energéticas renovables; abogó por medidas importantes para combatir el cambio climático; propuso establecer un mecanismo para regularizar a los 12 millones de trabajadores indocumentados residentes en el país y la retirada de las tropas de Irak.
Pero tras obtener en las Primarias de Nuevo Hampshire el cinco por ciento de los votos y el dos por ciento en Iowa, Richardson abandonó el 10 de enero de 2008, la carrera presidencial, con lo que acababan así las aspiraciones de la comunidad hispana de tener el primer presidente latino en Estados Unidos. Bill Richardson respaldó al candidato demócrata Barack Obama, lo que supuso un fuerte revés para Hillary Clinton.
Considerado el político hispano más respetado en los Estados Unidos, es un referente en el Partido Demócrata y en la inmigración hispana. Amigo del ex presidente Bill Clinton, este católico, de carácter afable y campechano es amigo de las bromas, le gusta comer y asegura estar permanentemente a dieta.
En enero de 1997, 75 legisladores estadounidenses (demócratas y republicanos) le propusieron como candidato al Premio Nobel de la Paz por sus gestiones para liberar a prisioneros y rehenes de varios países. Después su nombre apareció en otras tres ocasiones entre los candidatos al Premio Nobel de la Paz, la última en 2001.
Bill Richardson es doctor honoris causa por la Universidad de las Américas de México, obtenido en 2003.
Está casado desde el 15 de agosto de 1972 con Bárbara Flavio y no tienen hijos.
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