
Llevaba extraviado 50 días en la selva amazónica, pero su padre nunca perdió la esperanza de hallarle. Jonathan dos Santos Alves, estudiante brasileño de 18 años, murió el sábado en los brazos de su progenitor minutos después de que éste le encontrara cerca de un río, mal herido y deshidratado.
Los socorristas habían abandonado las actividades de rescate hace un mes, pero Edilson Avelino dos Santos, agricultor de 40 años, contó al diario Folha de Sao Paulo que había encontrado el sábado a su hijo tendido en el suelo, descalzo, deshidratado y con heridas en la cabeza y la espalda:
«Lo agarré en mis brazos y salieron insectos de su boca. Intenté animarlo, pero él apretó los dientes y murió».
Mientras buscaba a los bomberos que recuperaron finalmente los restos mortales de Jonathan, Dos Santos colocó el cuerpo encima de un árbol para evitar que se lo comieran los animales.
El estudiante estaba en una zona de selva muy tupida y de difícil acceso en Presidente Figueiredo, municipio situado a unos 100 kilómetros de Manaos, la mayor ciudad de la Amazonía brasileña.
El joven estaba perdido desde el 11 de mayo, cuando se distanció de los dos amigos con los que había salido a cazar. Los socorristas, apoyados por policías, lo habían buscado durante 20 días en una amplia región, pero como no encontraron pistas suspendieron las tareas y lo declararon como desaparecido.
Dos Santos, que nunca perdió la esperanza de encontrar a su hijo, había contratado hace diez días a dos guías con amplia experiencia en la selva que finalmente consiguieron dar con su paradero.
De acuerdo con el agricultor Jonathan, que estaba a unos 67 kilómetros del lugar en el que lo habían visto por última vez, pesaba unos 20 kilos menos que antes de extraviarse.
Más en América
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home
América
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Deportes
Legislación
CódigoXY
Aviso legal
Política de Privacidad
Política de cookies