Expertos de la Policía Nacional están instando a un cambio en la normativa actual con respecto a la adquisición de machetes y armas blancas. Proponen que esta compra quede registrada oficialmente en un libro de registro, que incluya el nombre y apellidos del comprador, algo que actualmente no es requerido.
Actualmente, la única exigencia es demostrar que se tiene más de 18 años. Sin embargo, también consideran necesario justificar el propósito de uso de estas armas, aunque no se requiera una licencia de armas similar a las de fuego. Por ejemplo, en el caso de machetes de gran tamaño, se sugiere que se deba demostrar que se utilizarán para fines agrícolas o artes escénicas. Se argumenta que no es lógico que los adolescentes tengan acceso a armas de este tipo en su vida diaria.
Esta preocupación se intensifica debido al aumento en la participación de menores de edad en pandillas. Antes de la pandemia, representaban el 20% de estas organizaciones criminales, pero ese número aumentó al 32% en 2021. En Madrid, esta tendencia ha alcanzado un nivel alarmante, con un 60% de los miembros de estas pandillas siendo menores de edad, especialmente en los grupos DDP y Trinitarios. Además, aproximadamente el 80% de estos miembros son españoles de nacimiento o nacionalizados.
Esta situación se debe en parte a la pandemia, que afectó a las bandas juveniles y llevó a un esfuerzo de reclutamiento por parte de los líderes de pandillas, quienes buscaron nuevos miembros entre los jóvenes más vulnerables después del levantamiento de las restricciones. Los menores son más susceptibles a ser convencidos debido a su inmadurez y falta de discernimiento entre el bien y el mal. También se menciona que los miembros mayores de 18 años, que son más violentos, a menudo están en prisión o bajo medidas judiciales coercitivas.
La memoria de la Fiscalía de Madrid de 2022 informa sobre un aumento preocupante en los enfrentamientos entre estas pandillas, así como un aumento en los homicidios y asesinatos cometidos por menores en Madrid en los últimos cinco años.
Se han reportado 375 delitos cometidos por jóvenes de entre 14 y 17 años utilizando armas o instrumentos peligrosos, 44 casos de organización criminal, 104 casos de tenencia ilícita de armas, 38 casos de riñas tumultuarias y 1,102 casos de amenazas.
Aunque el número total de miembros activos de pandillas no ha aumentado significativamente, se destaca que el problema radica en los pocos miembros verdaderamente agresivos en cada grupo. Algunas voces autorizadas argumentan que la raíz de este problema es cultural y educativa, y que las medidas policiales y judiciales son insuficientes y actúan como una respuesta tardía.
El trabajo preventivo en armerías es crucial, ya que algunas de ellas han vendido un gran número de machetes en un corto período de tiempo. Las adquisiciones de armas blancas son legales siempre que los compradores sean mayores de edad, y a menudo los pandilleros las adquieren en tiendas especializadas o en línea a través de plataformas como Amazon.
Las pandillas como Trinitarios y DDP utilizan las calles, parques y redes sociales, como TikTok, para reclutar nuevos miembros. Además, la música urbana, especialmente el género «drill,» desempeña un papel importante en este proceso. La financiación de estas pandillas proviene principalmente de robos con violencia y tráfico de drogas.
