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Desde nuestros orígenes, el hombre ha desarrollado las ideas más ridículas que te puedas imaginar.
En pleno siglo XXI, el ser humano continúa tropezando con la misma piedra y en esta entrega nos regalan las ideas más comunes y jocosas de internet pero a la vez más ridículas.
¡Pero no veas como molan!
El sentido del ridículo es una percepción personal y social que implica una aversión o temor a ser objeto de burla, desprecio o humillación por parte de los demás.
Este sentimiento puede llevar a las personas a evitar comportamientos, actitudes o expresiones que consideren que podrían ser vistas como inapropiadas, absurdas o vergonzosas.
Cambios en el Sentido del Ridículo a lo Largo del Tiempo
- Sociedades Tradicionales y Colectivistas: En las sociedades tradicionales y colectivistas, el sentido del ridículo era particularmente fuerte. Las normas sociales eran estrictas, y el comportamiento desviado podía llevar a la exclusión social o al ostracismo. Las expectativas de conformidad eran altas, y el temor a la humillación pública mantenía a las personas en línea con las costumbres y tradiciones establecidas.
- La Era Victoriana: Durante la Era Victoriana en el siglo XIX, el sentido del ridículo estaba profundamente arraigado en la moralidad y las expectativas sociales rígidas. La decencia y el comportamiento apropiado eran de suma importancia, y cualquier desviación podía resultar en una reputación dañada. La etiqueta y las normas sociales eran meticulosamente observadas.
- El Siglo XX y los Movimientos de Contracultura: En el siglo XX, especialmente a partir de la década de 1960, los movimientos de contracultura comenzaron a desafiar las normas tradicionales. Los hippies, los movimientos de derechos civiles y otros grupos comenzaron a promover la individualidad y la expresión personal. El sentido del ridículo empezó a cambiar, permitiendo una mayor aceptación de la diversidad en comportamiento y apariencia.
- La Globalización y la Influencia de los Medios: Con la globalización y el auge de los medios de comunicación, especialmente la televisión y más tarde internet, las culturas comenzaron a mezclarse y las normas sociales se volvieron más fluidas. Las personas se expusieron a una variedad de comportamientos y estilos de vida diferentes, lo que redujo la rigidez del sentido del ridículo en muchas sociedades.
- La Era Digital y las Redes Sociales: En la era digital y con la proliferación de las redes sociales, el sentido del ridículo ha experimentado cambios significativos. Por un lado, las redes sociales han democratizado la expresión personal, permitiendo a las personas compartir aspectos de sus vidas que antes podrían haber sido considerados embarazosos. Sin embargo, también han intensificado el escrutinio público y la potencial vergüenza, ya que cualquier error puede ser amplificado y difundido a una audiencia global en cuestión de segundos.
- Generaciones Recientes y la Cultura de la Aceptación: Las generaciones más jóvenes, como los millennials y la generación Z, tienden a ser más abiertas y tolerantes hacia la diversidad de comportamientos y expresiones. Hay un mayor énfasis en la autenticidad y la aceptación de uno mismo, lo que ha llevado a una disminución del sentido del ridículo en muchos aspectos de la vida cotidiana. Sin embargo, la cultura de la cancelación y la vigilancia social también han creado nuevos contextos en los que el sentido del ridículo puede manifestarse de maneras distintas.
Factores que Influencian el Sentido del Ridículo
- Cultura: Las normas y valores culturales determinan qué comportamientos se consideran ridículos.
- Época Histórica: Los cambios sociales y tecnológicos influyen en la percepción del ridículo.
- Grupo de Referencia: Las expectativas y normas de los grupos sociales a los que pertenecemos (familia, amigos, colegas) pueden moldear nuestro sentido del ridículo.
- Personalidad: La predisposición individual hacia la autoconciencia y la ansiedad social afecta cómo experimentamos el ridículo.
Conclusión
El sentido del ridículo ha evolucionado considerablemente a lo largo de la historia, influenciado por cambios culturales, sociales y tecnológicos, como demuestra con la lista que va a continuación el siempre genial Mohorte:
Aunque sigue siendo una fuerza poderosa que moldea el comportamiento humano, la forma en que se manifiesta y se percibe continúa cambiando en respuesta a las dinámicas de la sociedad moderna.
Momentos de la Historia que hoy en día se habrían convertido en meme
- 1. La batalla del bosque de Teoteburgo
En el año 9 después de Cristo, el Imperio Romano atravesaba un buen momento. Tan bueno que al emperador Augusto (sí, ese Augusto) le pareció guay explorar los terrenos allende el Rin para ver qué se cocía en las tierras bárbaras. Allí que envió a Publio Quintilio Varo con tres legiones. En su camino, se metió en el bosque de Teoteburgo, y allí las huestes de Arminio, pro-hombre germano, arrasaron con todo. Fue una derrota vergonzosa, la mayor catástrofe militar de Roma. A su vuelta a Roma, Varo, que había sobrevivido, se topó con Augusto. Y este le dijo célebremente: «Quintili Vare, legiones redde». Varo, bitch, dónde están mis legiones. - 2. Napoleón invadiendo Rusia. Y luego Hitler
Napoleón: voy a dilapidar al grueso de mi ejército en una expedición suicida a Rusia de la que no volverá ni el 10% de mis tropas, sellando mi fatal destino para siempre. - 3. Napoleón escapándose de Elba
Derrotado en Leipzig, la Sexta Coalición (sí, Europa tardó bastante en acabar con Napoleón), Bonaparte fue exiliado a Elba. Con tan mala suerte que la islita, cerca de la costa toscana, estaba demasiado cerca de todo. De forma totalmente previsible, Napoleón se escapó, regresó y tuvo 100 días de gloria antes de retirarse a un segundo exilio, ya definitivo, tras Waterloo. - 4. La Italia fascista palmando en Grecia
Benito Mussolini quería ser tan grande como Hitler. De modo que intentó primero atacar a Francia por su flanco sur. Inexplicablemente, Francia ganó aquella batalla, la única que podría ganar durante la Segunda Guerra Mundial por su cuenta. De modo que Mussolini puso sus ojos en Grecia: lo que pasó después no sorprenderá a nadie familiarizado con la historia militar de Italia. La aventurita italiana obligó a Hitler a retrasar su Operación Barbarroja, lo que fatídicamente provocó la caída del invierno sobre sus tropas cuando se encontraban a escasos ochenta kilómetros de Moscú, retrasándolas de forma fatal. - 5. Aníbal cruzando los Alpes con elefantes
Literalmente la mejor táctica militar de la historia. - 6. Los cosacos partiéndose la caja con el sultán
Contamos su historia aquí: en esencia, el sultán otomano intentó dominar y doblegar la voluntad férrea y cultivada por la burda incivilización de los cosacos, un grupo étnico que pasaba sus alegres días dominando las llanuras del sur de Ucrania. Indomables, los cosacos respondieron de forma legendaria (literalmente, la verosimilitud es dudosa) con la carta más brutal de la historia. - 7. Todas las particiones de Polonia
La primera. La segunda. La tercera. Y, claro, la cuarta. - 8. Et tu, Hulio?
El primerísimo «Hulio» de la historia murió apuñalado en su propia casa, en el Senado romano, por su propio hijo, Bruto. La caída de Julio César ha engalanado nuestra memoria como un icono de las cuitas políticas internas de aquella Roma apasionante y cambiante. Pero también como meme: si hay un personaje que haya resistido la prueba de su tiempo, ese es Julio César. En parte, por el atractivo cómico (lo hay, lo queramos o no) en que tu propio hijo sea el que te triacione. - 9. Lo de Bahía de Cochinos
Para 1961, la CIA parecía haber tenido suficiente: si el régimen castrista no pensaba caer por su propio peso, ellos mismos se encargarían de darle el empujón definitivo. En fin, la CIA entrenó durante años un grupo paramilitar compuesto por exiliados cubanos, los trasladó a Bahía de Cochinos, al sur de la isla, e inició una invasión a gran escala que pretendía derrocar el sistema comunista y liberar Cuba. Resultó en un sonoro y vergonzoso fracaso risible por su especial incompetencia. - 10. La Armada Invencible siendo vencida por el mar
Proverbial historia chanante de España: Felipe II monta una Armada tan gigantesca que los bosques de la cornisa cantábrica quedan totalmente esquilmados. La dirige al canal con objetivo de invadir y deponer a Isabel de Inglaterra: fracasa en su empeño por las condiciones meterológicas. Una tormenta acabó con la, por entonces, mayor empresa naval de siempre. Greatest lol ever. La realidad, claro, fue más compleja, y la mayor parte de barcos regresaron a España: Felipe II quería asegurar un enlace de los barcos con los tercios holandeses del Duque de Parma. Cuando los bloqueos ingleses y holandeses lo impidieron, la flota tuvo que huir a España rodeando las islas por el norte. Frente a las costas de Escocia y de Irlanda, las gravosas tormentas del Atlántico Norte sellaron su destino. Pero el meme es el meme. - 11. La carga de la brigada ligera en Crimea
Crimea, 1854: las tropas inglesas se encuentran en una precaria posición cerca de Sebastopol. Acantonados, los rusos cuentan con una buena posición y con cañones. Aparece en escena Lord Cardigan, al frente de la Brigada Ligera de Caballería y decide cargar como si aún estuviéramos en el siglo XIV. La mala suerte quiere que la comunicación sea defectuosa y, en lugar de cargar contra infantería, los cabllos se lancen contra cañones bien posicionados. Éxito total. El resultado predice las carnicerías de la Primera Guerra Mundial con 70 años de adelanto y acaba para siempre con las alocadas cargas de caballería. Fue tan romántico, bobo y épico que merece su propio meme. - 12. La línea Maginot
Un clásico de la Segunda Guerra Mundial: el ejército francés creía que podía contener la movilización del ejército alemán gracias a una extensa red fortificada en la frontera entre ambos países, en los Vosgos. ¿El resultado? La línea sirvió para poco porque los generales alemanes optaron por arrasar Bélgica y Países Bajos primero y destrozar a Francia por el norte. Bien jugado, André Maginot, bien jugado. - 13. La I República española, como concepto
Para 1873 la Primera República Española había encallado: las divergencias internas, la crisis cantonal, muy grave en Cartagena, y la amenaza permanente de un golpe militar que restaurara la monarquía borbónica había sumido al país en el caos. En una de las muchas sesiones que el Parlamento afrontó para solucionar el entuerto, el presidente de la cámara, Estalisnao Figueras, exclamó: «Señores, ya no aguanto más. Voy a serles franco: ¡estoy hasta los cojones!». Acto seguido cogió un tren y se exilió en Francia. Ojalá tenerle en una camiseta. - 14. Felipe el Hermoso muriendo ¿tras beber agua?
Cuán diferente habría sido la historia de España si Felipe el Hermoso, flamenco marido de Juana la Loca, hija y descendiente de los Reyes Católicos, no hubiera jugado a la pelota hasta la extenuación una tarde de septiembre. Quizá Felipe, hermoso y apuesto, no habría bebido del tirón una garrafa entera de agua fría, casi gélida. Quizá esto no le habría hecho caer enfermo. Quizá así no habría muerto. Lo cierto es que no se sabe con exactitud qué mató a Felipe. Pudo ser el veneno. Pudo ser la peste. Pero la memoria popular lo atribuye ya, y desde hace mucho tiempo, al agua. - 15. Villeneuve en la batalla de Trafalgar
Napoleón tenía un plan brillante para invadir las islas británicas: despistar al grueso de la armada de Nelson con un ardid de Gravina en el Caribe y emprender una larga carrera hasta el canal de la Mancha. Allí, liberado de protección naval, Napoleón podría colocar un par de divisiones en el corazón de Londres. Era un plan maestro hasta que cayó en manos de Pierre-Charles Villeneuve. Villenueve, el hombre, pusilánime como pocos almirantes de su generación, se topó con una refriega en Finisterre, se amedrentó, se acantonó en Cádiz y, en fin, a los pocos días perdió de forma antológica la Batalla de Trafalgar, dejando a Napoleón sin barcos y sin invasión de Reino Unido. - 16. Austria atacándose a sí misma en 1788
Hallábanse las tropas del Imperio Austríaco defendiendo la plaza fuerte de Karánsebes, en la actual Rumanía, de la posible invasión otomana. Como quiera que el ejército era muy grande y que la noche confudía a la tropa, resultó que los nobles soldados austríacos terminaron… Atacándose a sí mismos. La ya legendaria batalla de Karánsebes provocó que Austria perdiera aquella ciudad. En el más patético ataque de fuego amigo de siempre. Sólo en aquella Austria. - 18. Lutero abriendo el primero hilo de la historia
El primer hilo de la historia se escribió en la Iglesia de Todos los Santos de Wittenberg. Su firmante fue @Luther y causó una enconadísima discusión viral en toda Europa en la que la «reforma» se coló como TT durante dos siglos consecutivos. Las respuestas al hilo fueron para verlas. - 19. Jackass en Saravejo, circa 1914
¡Bienvenidos a un nuevo capítulo de «Europa», la serie donde lo importante es hacerse daño! - 20. La coronación de Guillermo II en Versalles
Ha habido numerosas formas de humillar al enemigo a lo largo de la historia. Pero quizá pocas encapsularon los tiempos en los que vivimos de forma tan exacta como la coronación de Guillermo I en Versalles. Puro trap: tras imponerse en la guerra Franco-Prusiana, Guillermo y su bae Bismarck declararon el Imperio Alemán, y lo hicieron coronándose como tal en la Sala de los Espejos de Francia… Palacio real de la monarquía francesa du-ran-te-si-glos. Boooom. La fastuosa provocación humilló el honor nacional francés durante décadas, y catapultó el resentimiento previo a la Primera Guerra Mundial (y al tratado de Versalles posterior). Todo para decirle al mundo: «Started from the bottom now we here», construyendo Prusia desde pequeñito hasta convertirla en un imperio. Te quedarías ancho, Wilhelm.
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