
(EFE).- El presidente colombiano, Álvaro Uribe, lamentó ayer la muerte de seis soldados del contingente español de la Fuerzas Interina de la Onu para el Líbano (FINUL), tres de ellos colombianos, y dijo que era una «ofrenda a la paz del mundo».
«Es un hecho luctuoso que el heroico pueblo de Colombia ofrenda a la paz del mundo, a la lucha contra el terrorismo», dijo Uribe en un discurso de ascensos de la Policía colombiana en Bogotá.
Uribe aludió a la muerte de los soldados incorporados en el contingente español, los colombianos Jefferson Vargas Moya, Yeison Castaño Abadía y John Edison Posada.
El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Araújo, dijo a periodistas que, a través de los embajadores de Colombia en España y Líbano, se «adelantan las diligencias de repatriación de los cadáveres».
Los cuerpos, añadió, «serán enviados a España y no a Colombia» como manifestaron sus familias.

