Un sencillo tributo en Bogotá al soldado colombiano que murió en un atentado en el Líbano

Un sencillo tributo en Bogotá al soldado colombiano que murió en un atentado en el Líbano

(EFE).- Los restos mortales del soldado colombiano Jefferson Vargas Moya, fallecido el domingo pasado en un atentado contra el contingente español en el Líbano, llegaron a Bogotá, a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Española, donde fueron recibidos con una sencilla ceremonia.

El ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Fernando Araújo, acompañado del embajador de España, Carlos Gómez-Múgica, y del general del Ejército colombiano Gustavo Matamoros, esperaron al pie de la escalerilla del avión el cadáver de Vargas.

El féretro del soldado colombiano, cubierto por la bandera de España, fue sacado del avión por cuatro soldados de la Brigada Paracaidista española, en la que Vargas servía, y por cuatro soldados de la Fuerza Aérea colombiana.

Una banda de música de la Fuerza Aérea Colombiana y un pasillo de honor de miembros de esa fuerza acogieron, en una sencilla ceremonia, el cadáver de Vargas Moya, que llegó acompañado de ocho familiares.

El avión, que había partido de la base de Torrejón (Madrid), aterrizó en el terminal militar del aeropuerto de Bogotá a las 22.30 hora local del martes (05.30 GMT del miércoles), después de hacer escala en la base de Gando (Islas Canarias), donde dejó los restos de Yhon Edison Posada, de 20 años, otro de los tres soldados colombianos muertos en el Líbano.

El tercer soldado colombiano fallecido, Yeison Castaño, también de 20 años, será enterrado en Madrid.

Otros tres soldados españoles, Manuel David Portas, Jonathan Galea y Juan Carlos Villoria, murieron en el mismo atentado, al ser alcanzado el vehículo militar blindado en el que patrullaban por el sur del Líbano por un coche-bomba. Dos soldados españoles más resultaron heridos.

Dada la hora de llegada del avión, los restos de Vargas fueron trasladados a un tanatorio de Bogotá y hoy un avión de la Fuerza Aérea Colombiana los trasladará a Neiva, capital del departamento del Huila (suroeste), donde nació hace 21 años.

Vargas Moya se había incorporado al Ejército español el 3 de abril de 2006.

El ministro colombiano de Exteriores manifestó, en unas breves palabras a los periodistas, su agradecimiento a España y al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, «por los gestos humanitarios» que ha tenido con los soldados colombianos y con sus familiares «al ofrecerles todo su apoyo».

«Venimos a rendir tributo a un soldado, un colombiano, miembro del Ejército español, en un contingente de las Naciones Unidas que preservaba la paz en el sur del Líbano», afirmó el ministro.

Jefferson Vargas, continuó Araújo, «ha entregado su vida por la paz del mundo» y «ha mostrado, una vez más, el compromiso de Colombia con la paz y la lucha contra la violencia en el mundo».

El canciller no se olvidó de los soldados colombianos muertos en combate en Colombia y afirmó que «nos sentimos adoloridos por la muerte de Jefferson Vargas, igual que nos sentimos adoloridos por las víctimas de la violencia en nuestro país».

Estas muertes, dijo el ministro, hablan además «del compromiso de Colombia por la paz y su disposición a luchar hasta el final por derrotar la violencia, no sólo en Colombia sino en todo el mundo».

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Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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