El cambio climático puede forzar la emigración de 200 millones de personas

(PD/BBC Mundo).- El calentamiento climático podría costar a la economía mundial siete billones de dólares si los gobiernos no toman medidas radicales durante los próximos diez años, advierte un estudio de un ex responsable del Banco Mundial (BM).

El estudio, del cual se publican extractos en el rotativo británico The Observer de este domingo, debe de ser presentado el lunes por Sir Nicholas Stern, ex jefe economista del BM. En el informe, se señala también que el número de refugiados víctimas de la sequía o de inundaciones podría llegar a unos 200 millones de personas.

De acuerdo con The Observer, el estudio de 700 páginas es la primera contribución de peso de un economista a fenómenos que hasta ahora eran tema exclusivo de los científicos.

El estudio de Stern, solicitado por el ministerio británico de Economía para conocer mejor las consecuencias del calentamiento climático sobre la economía mundial, estima que este fenómeno podría provocar una recesión mundial.

Si no se toman medidas radicales, el cambio climático provocará:

– Inundaciones y aumento considerable del nivel del mar.

– La desaparición de un sexto de la población mundial.

– La extinción de hasta el 40% de la fauna global.

– Millones de «refugiados climáticos».

Propuestas del informe

El llamado informe Stern, por el nombre de su autor, Nicholas Stern, ex economista principal del Banco Mundial y actualmente alto funcionario del Gobierno británico, propone una reforma en profundidad del incipiente mecanismo europeo de canje de emisiones de CO2.

El ministro británico del Tesoro, Gordon Brown, propondrá a los líderes de los países de la Unión Europea recortar en un 30% las emisiones de dióxido de carbono de aquí al año 2020 y en un 60% para el año 2050. Brown quiere además involucrar en el mecanismo de canje de emisiones a otros países o a estados como el de California.

En su informe, Stern señala que el mundo está aún a tiempo para invertir los peores efectos del calentamiento del planeta, aunque advierte de que, a menos que se adopten acciones urgentes a nivel internacional, las consecuencias se convertirán en irreversibles.

De acuerdo con Nicholas Stern, la inacción en esa materia costará a la economía mundial entre un 5 y un 20% del Producto Interior Bruto mientras que reducir las emisiones de CO2 ahora, como propone, representaría un costo de sólo un 1% del PIB.

Protocolo de Kyoto

Según fuentes del Gobierno británico, Londres confía aún en que Estados Unidos, principal emisor del gas considerado causante del efecto invernadero, se convenza de la racionalidad económica de esa lucha y colabore con el resto del mundo en el combate contra el calentamiento del planeta.

Londres insiste en que es preciso acelerar las negociaciones internacionales sobre un documento que sustituya al protocolo de Kioto para la reducción del efecto invernadero, negociaciones que comenzarán el próximo mes en el marco de la ONU en Nairobi.

En opinión de Tony Blair, un futuro acuerdo necesita del apoyo de Estados Unidos, que no quiso sumarse al proceso de Kyoto con el argumento de que era perjudicial para su economía.

Según Alden Meyer, director de política y estrategia de la «Unión de Científicos Preocupados», de EEUU, citado hoy por el diario británico The Guardian, la única posibilidad de que Washington cambie de política antes de las elecciones del 2008 es que una delegación de las principales industrias del país presione a la Casa Blanca.

Mientras tanto, en el Reino Unido, el ministro para el Medio Ambiente, David Miliband, ha revelado que el Gobierno laborista proyecta introducir lo que califica de «impuestos verdes» (ecológicos).

El fichaje de Al Gore

El Gobierno británico ha fichado al ex vicepresidente estadounidense Al Gore como asesor para la lucha contra el cambio climático, en la que Londres aspira a tener un liderazgo mundial.

La noticia del nombramiento de Gore, convertido en paladín del combate contra el calentamiento del planeta, coincide con la difusión de un informe del Gobierno de Tony Blair sobre las desastrosas consecuencias económicas de ese fenómeno.

Con el fichaje del político demócrata estadounidense, que ha dedicado ya una exitosa película al cambio climático, titulada «Una verdad molesta», Londres pretende «vender» mejor el problema en Estados Unidos, donde sólo algunos Estados como el de California han decidido tomar medidas.

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