(EFE).- El presidente colombiano, Álvaro Uribe, dijo ayer que «no se puede volver a consentir a los criminales» y es preciso combatirlos firmemente, al aludir al rescate fallido de un empresario secuestrado por las FARC.
«Lo único que hará ablandar a los criminales es la firmeza del pueblo colombiano», señaló Uribe a periodistas, tras indicar que «Colombia no puede volver a consentir a los criminales», como se hizo, a su juicio, durante tantos años.
El presidente insistió a esa guerrilla para que devuelva los cadáveres de los once diputados regionales muertos en cautiverio el 18 de junio, en una operación de «fuego cruzado» sobre un campamento en el que eran retenidos, según dijeron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
«Hoy es 14 de julio y no han entregado los cadáveres. Chantajistas con la vida, chantajistas con la muerte», señaló Uribe.
El presidente aludió también a la operación militar que intentó el rescate del empresario Diego Mejía Isaza, secuestrado desde el 1 de mayo pasado por las FARC.
Comandos de elite antisecuestro del Ejército lanzaron una operación con el objetivo de liberar a Mejía Isaza, secuestrado en zona rural de Neira, localidad a unos 300 kilómetros de Bogotá.
La acción militar se registró el pasado jueves en Montebonito, paraje rural de Marulanda, localidad del departamento de Caldas, pero el empresario secuestrado, un soldado y cuatro guerrilleros de las FARC, murieron en ella, mientras otro soldado resultó herido.
Uribe visitó hoy a los familiares de Mejía Isaza y expresó su gratitud y admiración a la esposa y a su familia, que autorizaron la acción militar para tratar de liberarlo.
El presidente colombiano, asimismo, visitó en el hospital al soldado Baudilio Peña Castillo, herido en la fallida operación.
