
(EFE).- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, inició ayer su primera gira latinoamericana en El Salvador, único país de la región que mantiene tropas en Irak y que, según su presidente, Antonio Saca, las seguirá manteniendo.
La presencia salvadoreña en Irak se mantendrá «inalterable», respondió hoy Saca a Gates, después de que éste declarase que las tropas de este país son aún necesarias para garantizar la estabilidad de la nación iraquí.
Aunque la decisión le corresponde al Gobierno de El Salvador, en Estados Unidos «nos gustaría tener la asistencia continúa de los salvadoreños», dijo el secretario de Defensa en una rueda de prensa conjunta tras reunirse en privado con Saca.
Además de Irak, donde El Salvador tiene 280 militares integrados en la coalición internacional que lidera Estados Unidos, en la reunión se abordaron otros asuntos como el narcotráfico y las pandillas que proliferan en Centroamérica.
La gira que Gates inició hoy en El Salvador es la primera por Latinoamérica desde que asumió el cargo en diciembre de 2006 y estaba inicialmente prevista para julio, con escalas también en Colombia, Perú y Chile.
Desde Bogotá se informó de que mañana, miércoles, visitará Colombia, pero no se ha dado mas detalles del itinerario que seguirá después Gates por razones de seguridad.
Según Gates, Saca le manifestó durante su encuentro que El Salvador continuará ayudando a EEUU «mientras sea necesario».
Aunque es una decisión que deben tomar los salvadoreños, «nosotros creemos que lo que es importante para todos nosotros es tener éxito y tener una nación (Irak) que sea estable, que se pueda gobernar por sí sola», afirmó.
Irak no debe ser «un hogar para los terroristas y el presidente Saca entiende esto y lo ve también en el interés de El Salvador», dijo.
Por su parte, el presidente Saca manifestó que El Salvador mantendrá la presencia de tropas porque, de acuerdo a su entender, «toda labor que se comienza hay que terminarla».
No obstante, Saca opinó que debe procederse al retiro gradual de las tropas en la medida que «vaya mejorando la situación en Irak».
«Nosotros pensamos que el apoyo salvadoreño tiene que ver mucho con la historia nuestra, nosotros sufrimos terrorismo, y hemos apoyado a esta coalición internacional, hemos apoyado a Estados Unidos y, hoy por hoy, se mantiene inalterable», anotó.
En la actualidad, se encuentran en Irak un total de 280 soldados salvadoreños, que conforman el noveno contingente del Batallón Cuscatlán, cifra menor en un centenar a los siete anteriores grupos, ya que el primero estuvo integrado por 360 efectivos.
Todos los contingentes han prestado servicio por un semestre y, desde 2003, el Batallón Cuscatlán ha sufrido cinco bajas mortales y más de veinte heridos.
El secretario de Defensa de Estados Unidos declaró que en la reunión con Saca conversaron también sobre los intereses de ambos países en materia de seguridad en la región centroamericana.
A la vez, destacó que El Salvador «juega un papel muy importante» en operaciones de mantenimiento de la paz y humanitarias a nivel mundial, y que es la nación «clave» en Centroamérica para la lucha contra el narcotráfico.
En las instalaciones del aeropuerto internacional, en Comapala, funciona una base de vigilancia del narcotráfico de la División Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA).
Además, el presidente salvadoreño informó de que en la reunión se abordó el problema de las pandillas en Centroamérica y los esfuerzos conjuntos para combatirlas, con el apoyo de EEUU y México.
«Esta alianza histórica entre los Estados Unidos y El Salvador se pone de manifiesto en diferentes áreas», expresó Saca, e indicó que se basa en la «creencia en las libertades» y el libre mercado.
El mandatario recordó que el Gobierno estadounidense ha otorgado a su país 461 millones de dólares (325 millones de euros) de la Cuenta del Milenio y ha concedido una prórroga, hasta marzo de 2009, para que 236.000 salvadoreños puedan vivir en EEUU amparados al Estatus de Protección Temporal (TPS).

