
(EFE).- El presidente colombiano, Álvaro Uribe, reiteró ayer su rechazo a la posibilidad de buscar una segunda reelección consecutiva, al señalar que «no es bueno» que un gobernante se perpetúe en el poder.
«No es bueno que un presidente busque perpetuarse», afirmó Uribe al responder a un lugareño de la localidad de Cocorná que le preguntó si proyecta mantenerse en la jefatura del Estado más allá de 2010, cuando termina su segundo mandato de cuatro años.
Uribe viajó a esa población del noroeste del país dentro de la llamada Semana de la Democracia, gira organizada por él para visitar municipios afectados por la violencia en la actual campaña electoral del país, que el próximo domingo celebrará comicios locales y regionales.
Sin embargo, el gobernante ratificó que hará todo lo posible para «procurar en este país convertir la seguridad democrática y la confianza inversionista en políticas de Estado».
La llamada política de seguridad democrática, de lucha contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales, es el centro del programa gubernamental de Uribe desde 2002, cuando llegó por primera vez a la Casa de Nariño, la sede del Ejecutivo en Bogotá.
«Vamos a hacer todo ese esfuerzo (por las políticas de Estado)», dijo Uribe, quien en los meses recientes ha invitado a sus compatriotas a que piensen desde ahora en posibles sucesores que puedan dar continuidad a sus planes.
Uribe fue elegido en mayo de 2006 para un segundo mandato, en virtud de una enmienda constitucional que permitió la reelección inmediata del jefe del Estado.
La reforma fue promovida de forma conjunta por el Ejecutivo y su coalición mayoritaria en el Congreso.

