
(Agencias / PD).- El ex presidente peruano Alberto Fujimori ha comparecido ante un tribunal en Lima por violaciones a los derechos humanos. Entre las acusaciones se encuentran las de asesinato y secuestro por haber avalado supuestamente las operaciones de un escuadrón militar de la muerte para combatir la subversión.
En el juicio que se inicia hoy, Fujimori, de 69 años, se enfrenta una pena de hasta 30 años de prisión y una multa de unos 33 millones de dólares, si es considerado responsable del secuestro y asesinato de nueve estudiantes y un profesor de la Universidad La Cantuta en 1992, y la masacre de 15 personas en un solar en el distrito de Barrios Altos en Lima en 1991.
El juicio también incluye acusaciones de que ordenó el secuestro de un prominente periodista y un empresario, que fueron posteriormente liberados después de ser interrogados por militares.
Pero la defensa de Fujimori alega que el ex mandatario solamente es un «instigador» y no un «autor mediato» por considerar que «no hay deber de obediencia en el subordinado» cuando recibe una «orden manifiestamente ilegal».
Diez años de autocracia
Fujimori, extraditado de Chile a Perú en septiembre para responder a la justicia por múltiples cargos por abusos a los derechos humanos, de autoridad y corrupción, es el segundo ex mandatario latinoamericano extraditado a su propio país, como ocurrió en 1995 con el ex dictador boliviano Luis García Meza (1980-1981), extraditado desde Brasil en 1995 para purgar una condena de 30 años por diferentes delitos, entre ellos asesinato.
También es el segundo ex gobernante peruano encarcelado y procesado después de Augusto Leguía (1919-1930), que murió en 1932 en una prisión en Lima sin haber escuchado su sentencia por delitos de corrupción
El régimen autocrático de 10 años de Fujimori se derrumbó en medio de un escándalo de corrupción en el 2000, que comprometió a su más cercano asesor, el entonces jefe de inteligencia Vladimiro Montesinos, obligando a Fujimori a abandonar Perú para exiliarse en Japón, tierra de sus antepasados.
Un país dividido
Perú ha cambiado dramáticamente desde que Fujimori huyó hace siete años y envió su renuncia por fax desde Tokio. La democracia se ha consolidado con dos presidentes elegidos libremente y el país ha gozado de seis años de fuerte crecimiento económico sostenido.
Pero muchos peruanos no dudan en sostener que el crecimiento está basado en las reformas de libre mercado implementadas por Fujimori tras cerrar el Congreso en 1992, acusándolo de bloquear sus medidas antiterroristas y sus propuestas económicas. Su desafiante medida hizo que su popularidad se disparara al 80%.
Una encuesta independiente de la Universidad de Lima publicada en octubre, mostró que Fujimori es el segundo político más popular en el país, por encima del presidente Alan García, ahora en su segundo Gobierno, y sólo superado por el alcalde de Lima, Luis Castañeda. Un 55% de los encuestados aprobó su Gobierno, elogiando la guerra contra el terrorismo y la asistencia que brindó a los pobres.