(PL).- La apuesta es facilitar la concesión de visados para la mano de obra extranjera tras las actuales tensiones en el mercado laboral y el dato de que Francia necesitará por cuestiones demográficas unos 750.000 contratos en 2015.
“Francia necesita inmigración, hay que abrirse a los trabajadores de la Europa del Este, a los chinos y a los países de África. Sin esto, mis bonitas discusiones sobre la financiación de las pensiones no tendrán sentido”, declara Attali.