(PD).-«La gente no se va de su país por ganas sino por hambre. Pero en Cataluña no caben todos». Esa es la frase contundente y polémica que Duran i Lleida utiliza en varios de los carteles que aparecen en toda Cataluña y que le han valido el mote de «xenófobo». A Convergencia i Unió le preocupa que la llegada de inmigrantes degenere a la cultura cultura.
Duran i Lleida dedicó parte de su discurso a la inmigración. Lo hizo para insistir en que la «inmigración cero no es ni posible, ni deseable» y que, aunque es un fenómeno que afecta a personas con derechos, también debe hacerse hincapié en los «deberes» de los inmigrantes que tienen que respetar los «valores» en los que se asienta la sociedad española.
«Con una mano en el corazón y con otra en la cabeza, tenemos que ser conscientes de que desde aquí no podemos solucionarlo todo. Aquí no caben todos, y los que caben deben tener muy clara la cultura de derechos y deberes. Nosotros debemos respetar sus orígenes pero no a costa de perder nuestras señas de identidad», enfatizó. En este contexto, apostó por la búsqueda un pacto político sobre esta cuestión y por fomentar la contratación en origen, fundamentalmente la de carácter «temporal».
Por otra parte, criticó que los que se han hecho eco de que CiU cuente con asesores procedentes de la Fundación FAES, afín al PP, por querer achacar a la formación nacionalista el «sectarismo» que, en su opinión, practican ellos. «Espero que la gente sea inteligente y libre en este país y que no se considere algo negativo», apuntó.

