
El ex militar Ángel Pino, acusado de pertenecer al grupo Colina, declaró ayer en el juicio que se sigue contra Alberto Fujimori que miembros del destacamento clandestino lo conminaron a culpar al ex presidente (1990-2000) por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta.
(EFE).-En su declaración ante el tribunal que juzga al ex mandatario, Pino señaló que mientras se encontraba preso, el suboficial Julio Chuqui, miembro de Colina y testigo de la acusación contra Fujimori, lo instó a acusarlo de tener responsabilidad en ambas matanzas a cambio de recibir una reducción en su condena.
Asimismo, indicó que lo obligaron a leer los libros «Muerte en el Pentagonito», de Ricardo Uceda, y «Ojo por Ojo», de Umberto Jara, en los que se narra la creación y los actos del grupo Colina y en los que se vincula a Fujimori como responsable de las violaciones de los derechos humanos causadas por el destacamento militar «para ordenar» sus declaraciones.
El testigo afirmó, además, que él nunca perteneció a Colina y que tampoco conoció a Santiago Martin Rivas, jefe de este grupo militar clandestino y a quien todos los testigos vinculan como autor directo de los atentados de La Cantuta y Barrios Altos.
Pino, acusado de fabricar explosivos para Colina durante su trabajo para el Servicio de Inteligencia de Ejército (SIE), explicó que su labor se limitó a la búsqueda de información y a transcribir informes de prensa para sus superiores y que se enteró de los crímenes de Colina por los medios.

