(PD / Agencias).- El frente Venezuela – Ecuador, que desde hace una semana se opone a Colombia en el conflicto diplomático por la operación contra las FARC, acoge a un nuevo miembro. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, aliado en Centroamérica de su homólogo venezolano Hugo Chávez, afirmó el jueves que seguía el ejemplo de Ecuador y Venezuela y que también rompía relaciones con Colombia por «solidaridad» con Quito.
Nicaragua mantiene además antiguos conflictos fronterizos con Colombia y Ortega es «amigo» declarado del jefe de las FARC, «Manuel Marulanda» o «Tirofijo», alias de Pedro Antonio Marín.
«Nicaragua, en este momento, anuncia que rompe relaciones diplomáticas con Colombia», dijo el mandatario nicaragüense, en una conferencia de prensa con su homólogo ecuatoriano, Rafael Correa, en la sede del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que también funciona como Casa de Gobierno.
El pueblo y el Gobierno
El líder sandinista explicó que tomó esta decisión «en solidaridad con el pueblo ecuatoriano» y «ante las reiteradas amenazas militares de parte del Gobierno colombiano». «Esta ruptura de relaciones no es con el pueblo colombiano, con el que tenemos relaciones históricas. Estamos rompiendo con la política terrorista que está practicando el Gobierno de Álvaro Uribe», aseveró el jefe de Estado nicaragüense.
Ortega aludió así a la operación que las tropas colombianas llevaron a cabo el sábado pasado en suelo ecuatoriano, en la que resultó muerto el «número dos» de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Luis Édgar Devia, alias «Raúl Reyes».
Mediatizar un conflicto fronterizo
Otra de las razones para romper relaciones con Colombia, señalo Ortega, es porque Bogotá no ha respetado una resolución de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), de La Haya, sobre un conflicto por límites marítimos en el Caribe.
Managua y Bogotá mantienen una disputa desde hace décadas por sus fronteras marítimas en el Caribe, y el máximo tribunal de las Naciones Unidas se declaró, el 13 de diciembre pasado, competente para dirimir ese conflicto.
Según declaraciones de analistas políticos a la prensa local, la medida de Ortega es una plataforma para presentar el caso de Nicaragua contra Colombia ante el mundo.
Óscar René Vargas, sandinista independiente, declaró, tras conocerse el anuncio de Ortega, que la ruptura de relaciones con Colombia coloca las reivindicaciones de Nicaragua «a nivel internacional». «Nicaragua está aprovechando esta situación para sacar el caso (fronterizo) a fin de que sea conocido a nivel internacional», enfatizó el político.
Chávez quiere «humanizar la guerra»
Por su parte, Hugo Chávez, abogó hoy por evitar la guerra en América Latina y por un proceso que permita la transformación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia(FARC) en un partido político «sin que maten a sus miembros».
«Que entreguen las armas, que formen un partido político, pero que no les maten», declaró a su llegada a un hotel de Santo Domingo, donde mañana asistirá a la vigésima cumbre del Grupo de Río, organismo cuyo papel en el proceso de pacificación defendió.
En declaraciones a los medios de comunicación, Chávez arremetió contra el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, al que descalificó por su política belicista, y expresó su deseo de que el nuevo gobierno de Washington tras las elecciones de noviembre trabaje en favor de los procesos de pacificación.
Chávez coincidirá este viernes en Santo Domingo con el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, en una cumbre a la que también se espera que asista el presidente de Ecuador, Rafael Correa.
En cuanto al presidente ecuatoriano, Rafael Correa, calificó en Panamá de «mentiroso e insolente» a su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, y le pidió al Gobierno panameño su «solidaridad» en el litigio que mantiene con su país vecino.