
El aspirante republicano a la Casa Blanca, John McCain, aseguró a Efe que de ser presidente sólo dialogará con Cuba si celebra elecciones libres y dijo que impulsará el libre comercio para aplacar el anti-americanismo en la región.
(EFE).-El senador por Arizona descartó, durante una conversación con Efe, la posibilidad de entablar un diálogo con el gobierno de Raúl Castro si el país se embarca en un proceso de reformas económicas similares a las de China y Vietnam, dos regímenes comunistas con los que Estados Unidos mantiene relaciones.
«Iniciaré un diálogo después de que haya elecciones libres, se libere a los presos políticos y las organizaciones humanitarias no gubernamentales existan y puedan operar», dijo McCain.
«Cuba es un estado patrocinador del terrorismo y me preocupa que cualquier sistema que no cumpla esos requisitos pueda apuntalar el régimen de (Raúl) Castro (…) y permitir que continúe la opresión al pueblo cubano», destacó.
McCain, que ha expresado su preocupación durante los últimos años por el creciente anti-americanismo en Latinoamérica, afirmó que el antídoto contra esa tendencia es el «libre comercio».
Apuntó que la mayoría de los problemas de la región están relacionados con la «falta de progreso económico» y aseguró que el libre comercio es la mejor forma de lograr ese esquivo progreso.
«Uno de los motivos de que algunos movimientos populistas se hayan hecho con el poder (en Latinoamérica) es la frustración de la gente con la economía», aseguró.
Expresó su interés en alcanzar «algún día» un acuerdo de libre comercio para todo el continente.
En esa línea, se mostró partidario del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, suscrito en noviembre de 2006 y pendiente de ratificación por el Congreso estadounidense.
Los demócratas, que controlan el legislativo, han bloqueado la votación hasta que Colombia demuestre más logros en la lucha contra la violencia de que son víctimas los sindicalistas en el país y se aprueben medidas para proteger a los trabajadores estadounidenses de los efectos negativos de la globalización.
«Es vergonzoso que los demócratas hayan bloqueado la aprobación del acuerdo», afirmó McCain, quien dijo esperar que los votantes rechacen en las elecciones del 4 de noviembre «el proteccionismo y aislacionismo» del Partido Demócrata.
En otro orden de cosas, se comprometió a «mejorar y fomentar» las relaciones «centenarias» con España que se deterioraron tras la salida de las tropas españolas de Irak en el 2004.
Dijo también querer estrechar la cooperación con los socios europeos en la lucha contra el radicalismo islámico y el problema del cambio climático.
Por lo demás, el senador de 71 años, que de ganar las elecciones se convertiría en el presidente de mayor edad a su llegada a la Casa Blanca, dijo que sus rivales demócratas Barack Obama y Hillary Clinton tienen «poca experiencia y no entienden los desafíos» que afronta el país.
Colocó a la cabeza de esos desafíos la situación económica, el factor que en su opinión será «decisivo» en noviembre, seguido de la seguridad nacional.
«Nuestra economía afronta grandes dificultades y necesitamos solucionarlas y yo las solucionaré» sin recurrir a una gran intervención gubernamental, explicó.
McCain, que según los expertos ha iniciado un progresivo alejamiento del impopular gobierno del presidente George W. Bush, acusó a la actual Casa Blanca de haber hecho gastos «fuera de control» durante los últimos años que han dañado «muy seriamente» a la economía.
El senador reiteró también su compromiso con una reforma migratoria integral en EE.UU., aunque precisó que la prioridad debe de ser asegurar las fronteras y después buscar una vía para legalizar a los alrededor de 12 millones de indocumentados, muchos de ellos latinoamericanos, que hay en el país.

