
Parecía el galán perfecto: «gentil», «caballero», «cultísimo», «el príncipe azul», recuerdan sus víctimas. Decía ser vasco, tener 58 años y dirigir un hotel de cinco estrellas en Tel Aviv (Israel). Aseguraba no haber estado con una mujer desde la muerte de su esposa, hacía diez años y prometía el último gran amor. Habitaba en Match.com, una web de contactos de Internet. Y ha salido rana y bastante verde.
Como explica Natalia Junquera en El País, Moisés Elías Chocrón, alias Carlos Echeverría, estafó cerca de 200.000 euros a al menos 15 mujeres
Seducía y estafaba a sus víctimas pidiéndolas matrimonio y luego dinero para el banquete. El donjuán, intenta ahora que sus víctimas retiren las denuncias que han puesto contra él en varios juzgados. Su método era amenzarlas con mandar a sus familiares «vídeos pornográficos» que había grabado cuando fueron a visitarle a Israel.
«Mi querido y adorado amor… Sólo deseo tenerte en mis brazos, besarte y amarte para siempre», escribía en una de las primeras cartas a Shaila (nombre falso), una viuda de Málaga.
«Puedo hacer que todo tu barrio te eche a patadas. No me pongas a prueba, guapa. Te puedo dar una sorpresa a ti y a tus hijos, que lo lamentarán mucho. Yo también sé colgar cosas en Internet, cielo», le contestó meses después de haberle pedido matrimonio y al enterarse de que le había denunciado por estafa.
200.000 euros a 15 mujeres
Algo parecido le ocurrió a María (nombre falso). «No pensaba ir a Tel Aviv bajo ningún concepto pero me llamó por teléfono y… Es un encantador de serpientes. Compré el billete al día siguiente. A las 24 horas de estar en su casa, mientras comíamos, me pidió que me casara con él». Cuando se enteró que había sido descubierto, Chocrón contestó: «No sabías ni siquiera besar, parecías una pueblerina incapaz de hacer feliz a un hombre»… «tienes un culo desproporcionadamente grande».
El falso donjuán de Tel Aviv estafó cerca de 200.000 euros a al menos 15 mujeres en Málaga, Madrid, Bilbao, Mijas (Málaga), Valencia, Asturias y Canarias. A la mujer que más estafó le sacó 120.000 euros para la compra de un piso.
No va a ser fácil. «Si estuviera en España ya estaba detenido, porque sabemos dónde vive. Pero al vivir en Israel hay que hacer un montón de gestiones para que colabore su policía o sus jueces», asegura el jefe de la unidad de delitos tecnológicos de la policía de Málaga.