
(PL).- Los españoles que eligieron Venezuela hace décadas como su nuevo hogar se van retirando paulatinamente del país… del país donde nacieron sus hijos, donde crecieron sus familias. La dura política de Hugo Chávez está marcando este exilio forzado.
Se calcula que más de 40.000 españoles han abandonado paulatinamente el país caribeño bajo el mandato de Hugo Chávez.
Todo se agudizó cuando el Rey Juan Carlos puso en su sitio al Gorila Rojo venzolano y se ha acelerado conlas continuas amenazas que ha venido lanzando Hugo Chávez desde que la Unión Europea aprobó en junio la llamada ‘directiva de retorno de inmigrantes ilegales’, que afectará a millones de personas.
Un buen número de empresas estadounidenses y europeas ya están abandonando el país por el aumento de impuestos y los procesos de nacionalización emprendidos por su Gobierno en algunos sectores, como el siderúrgico y el petrolero
LLUEVE SOBRE MOJADO
El pasado noviembre, los empresarios españoles se convirtieron en los inesperados protagonistas de la sesión plenaria de la XVII Cumbre Iberoamericana al ser citados tanto por el presidente de Venezuela -quien dedicó un furibundo ataque contra el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Gerardo Díaz Ferran— como por el mandatario argentino Néstor Kirchner.
Llueve sobre mojado. Hace ya bastantes meses, Pío García Escudero, figura relevante del PP, achacó hoy a la «química personal» del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con el presidente venezolano, Hugo Chávez, su pasividad en los ataques contra las propiedades de los españoles residentes en este país sudamericano.
García Escudero advirtió de que las actuaciones en materia de tierras en Venezuela afectan a más de 200 familias españolas.
«Estamos hablando de invasiones de fincas, secuestros, incendios de casas, maquinarias robadas y españoles que están siendo expulsados de sus propiedades», indicó en la sesión de control al Gobierno.
El senador ‘popular’ culpó de esta situación al coronel «golpista» Chávez. «Que no nos hablen de negociaciones porque son actos ilegales, sería muy triste que el final de esta tragedia fuera el pago de indemnizaciones dentro de 30 años.
Estamos ante un problema que tiene una concreción dramática y rostros humanos. Sólo en San Felipe han secuestrado a 17 españoles, que han contribuido como el que más al desarrollo de ese país», advirtió.
Ante ello, indicó que el Gobierno español, en primer lugar, «no hizo nada y después poco», pasando diez meses hasta que funcionarios de la Embajada en Caracas se desplazaron a la región de Yaracui para hacer un informe, «curiosamente dos días antes de que compareciera el secretario de Estado de Asuntos Exteriores aquí».
En este sentido, criticó la actitud «complaciente» del embajador español, Raúl Morodo, con el régimen chavista.
«¿A qué espera para presentar una propuesta formal al Gobierno venezolano y exigir que le sean devueltas las tierras a los españoles, y que se indemnice a los compatriotas y prestarles el apoyo jurídico y económico que necesitan para defenderse?», le preguntó a Zapatero.
A su juicio, el Ejecutivo español ofrece una imagen «acomplejada y humillante» de España. «¿Qué pesa más, su química personal con Chávez o la defensa de los españoles en Venezuela?», concluyó.
