(PD).-El Gobierno ZP ve un gran caladero de votos para el PSOE en los inmigrantes y ha puesto toda a carne en el asador para negociar acuerdos de reciprocidad para que puedan votar varios colectivos de diferentes nacionalidades. Luis María Ansón escribe desde El Imparcial que esta maniobra no atiende al bien común de los ciudadanos sino «al bien del PSOE».
A falta de regularizaciones masivas, buenos son los inmigrantes que votan. «Se trata -según Ansón- de introducir en el cesto electoral el mayor número posible de inmigrantes. De ahí la vasta operación de legalización que indignó a Europa».
En el PSOE se dieron cuenta de que la única forma para devolver el electorado a la izquierda es el voto inmigrante, pues catástrofes como la del 11-M no se pueden repetir de forma sistemática.
Objetivo de las próximas autonómicas para el PSOE: Madrid. Hoy por hoy, inalcanzable para el PSOE. «Por eso quiere introducir en el censo electoral a 300.000 inmigrantes. Estima Zapatero, no sin razón, que el 80% de esos sufragios irán a la izquierda socialista o a la extrema izquierda comunista».

