
(Periodista Latino en Lima).- La numerosa delegación china compuesta por 600 personas incluido el presidente del gigante asiático, Hu Jintao, no entendieron ni una palabra del discurso «en chino-mandarín» que ofreció el presidente peruano Alan García.
El intèrprete y los traductores se quedaron boquiabiertos con el discurso de García, quien por deferencia al ilustre visitante intentó en vano dirigirse a él en la milenaria lengua. Nadie tuvo la mínima idea de lo que quiso decir en «chino» y con «acento peruano» el presidente.

