El Gorila Rojo anuncia la creación de la cadena Restaurantes Chávez

(PL).- Hugo Chávez pretende bajar la inflación por decreto. Para detener la escalada de precios, ordena y manda a los fabricantes como si fueran soldados de un cuartel. Al relanzar la ofensiva de nacionalizaciones de la industria alimenticia, el Ejército ocupó las plantas procesadoras de arroz para que el sector sea manejado por el Gobierno.

Empresarios y agricultores subrayan que la escasez de alimentos y el aumento del coste de venta es consecuencia de la baja producción que alienta el propio Chávez con su política de controles y hostigamiento a la propiedad privada.

Desde 2003 los alimentos de la canasta básica están regulados en Venezuela, incluso con precios inferiores a sus costos de producción. Sin embargo, no se ha evitado que productos como carne, huevos y leche sean difíciles de encontrar o se vendan a precios que duplican el valor oficial.

A pesar de los controles de precios y cambio, Venezuela cerró el 2008 con una tasa de inflación de 30.9%, la más alta de América por tercer año consecutivo. En los últimos doce meses los precios crecieron 29.5%, afectados por el alza de los alimentos (40.1%).

La caída del precio del petróleo, del que depende la economía venezolana, ha provocado que Chávez disponga de pocos recursos para seguir importando alimentos para atender las necesidades del país.

Para frenar la inflación, Chávez ocupa fincas y nacionaliza plantas procesadoras de alimentos. Como si en vez de jefe de Estado fuera jefe de una pandilla, dijo dirigiéndose a Lorenzo Mendoza, presidente de la empresa Polar, principal grupo económico y primer procesador de alimentos de Venezuela: «Si sigues mamando gallo (tomando el pelo), yo te voy a quitar todita la Polar, hasta la última planta que tienes. Ya te lo estoy advirtiendo».

Los cuatro sindicados de Empresas Polar publicaron un comunicado para criticar la intervención de la procesadora de arroz y señalaron la medida como una «amenaza» a la estabilidad de 30 mil trabajadores.

«Hacemos un llamamiento y alertamos a todos los trabajadores venezolanos ante la pretensión de convertirnos en un futuro no lejano en trabajadores de un solo patrón: el Estado», subraya el sindicato de Polar.

El ministro de Comercio, Eduardo Samán, amenazó con encarcelar a quienes vendan arepas (pan de maíz de forma circular, que se sirve relleno de carne) a alto precio. Según Samán, es inaceptable que las arepas –alimento predilecto de los venezolanos- se vendan a unos 20 bolívares. «Ese precio es usura, y está castigado en las leyes con pena de prisión de 2 a 4 años», dijo el ministro. Samán amenazó también a las procesadoras de leche: «Que vayan poniendo sus bardas en remojo», advirtió.

El ministro de Agricultura, Elías Jagua, amenazó al presidente de la Federación Nacional de Ganaderos, Fedenaga, Genaro Méndez, con expropiar sus tierras «si se pone cómico». El ministro respondía así a una denuncia de Méndez, según la cual los ganaderos no tienen quién les compre el producto. El ministro lo consideró un intento de chantaje y ratificó que el gobierno está preparado para asumir la producción del sector agropecuario si los dueños se negaban a cultivar sus tierras.

Genaro Méndez respondió al ministro Jaua señalando que «los problemas que yo transmito los recibo todos los días de los productores a nivel nacional. Los ganaderos del Táchira no tienen a quién venderle su ganado». Según Méndez, los productores de todo el país tienen problemas para colocar sus cosechas, para colocar su producción, y están a punto de quebrar ya que no tienen quién les compre los productos que se producen en el campo. «Esto es lo que yo transmito», subrayó.

El presidente de los ganaderos le dijo al ministro que «nuestros problemas son muy serios, no hay nada cómico. Aquí lo único cómico y la única caricatura son las políticas agropecuarias del gobierno, políticas que son un fracaso, que nos tienen a punto de quebrar». Genaro Méndez advirtió que miles de familias de venezolanos irán a la ruina «por esa intención de seguir una serie de políticas de persecución, amedrentamiento y terror agrario, que busca acabar con la producción nacional sólo por un beneficio político. Es lo que nosotros tratamos de transmitir. Espero que se busquen soluciones».

Desde enero de 2007, Chávez ha estatizado empresas de sectores que considera estratégicos como la electricidad, la telefonía y las industrias siderúrgica y cementera. También adquirió la mayoría de acciones en las empresas petroleras mixtas y compró fábricas de leche y procesadoras de carne. Antes de comenzar la actual ola de intervenciones, dijo que si decidía expropiar, no pagaría a los dueños en efectivo sino con bonos del Estado.

«No les vamos a permitir que sigan burlándose del pueblo. Amenazan con parar la producción. Si lo hacen, les expropio todas las plantas y les pago con papeles. No crean que les voy a pagar con dinero contante y sonante», advirtió Chávez.

Primero fueron los teléfonos móviles baratos. Ahora, al presidente Hugo Chávez se le ha ocurrido otra idea para ayudar al venezolano en estos tiempos de crisis: «Restaurantes Chávez». El mandatario pretende hacer la competencia a los mejores cocineros del país con menús atractivos a precios de ganga.

«Voy a tener que inventar unos restaurantes populares para que la gente vaya. ¿Quiere cenar con su señora el día de los enamorados? Restaurantes Chávez le servirá con exquisitez. Con velita y todo, te la pongo como quieras. Con vino, si quieres vino te pongo vino venezolano, chileno o brasileño. ¿Eh?, lo que quieras. Buena atención, atención esmerada, de lo mejor. Vista al río, vista al mar o en una colina», dijo Chávez al promover su cadena de restaurantes; horas antes anunció el lanzamiento del vergatario, el teléfono móvil más barato del mercado (apenas seis euros).

Chávez aprovechó uno de sus últimos discursos para un invitar al presidente Barack Obama a unirse al campo socialista. «Alinéese, venga con nosotros rumbo al socialismo. Es el único camino. Imagínense una revolución socialista en Washington», dijo tras señalar que Estados Unidos necesita alguien que lo saque del «triste papel que le han dado de ser una potencia asesina, agresora, odiada en todo el mundo».

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído