El Centro Hispano-Búlgaro celebró por todo lo alto su segundo aniversario

El Centro Hispano-Búlgaro celebró por todo lo alto su segundo aniversario

El pasado lunes el CEPI Hispano-Búlgaro celebró su II Aniversario con danzas florales, dibujos de ensueño mitológico y regalos sorpresa, todo ello aderezado con abundante vino aterciopelado y exquisitos platos típicos de las tierras búlgaras. Entre las autoridades que intervinieron y asistieron al evento, estuvieron Javier Fernández-Lasquetty, Consejero de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid, Luis Miguel Boto, Concejal Presidente del Distrito de Chamartín, Ignacio Samper, Director de la Oficina del Parlamento Europeo en España y altos cargos de las embajadas búlgara y rumana.

La exposición “Criptogramas: Una Ensoñación Líquida” de Denica Sabeva, inaugurada en el marco de la fiesta de cumpleaños, se podrá visitar hasta el próximo 18 de junio.

Más de 150 amigos del Centro Hispano-Búlgaro se dieron cita en su sede ayer para conmemorar los dos años de fructífera labor de la entidad. Desde que abriera sus puertas el 9 de mayo de 2007 este dispositivo de la Consejería de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid que tiene como objetivo fomentar la convivencia, el conocimiento mutuo y el intercambio cultural entre los inmigrantes y el resto de madrileños, ha recibido miles de visitas, convirtiéndose en un referente para el colectivo representado y consolidándose como un lugar de referencia para todos los ciudadanos. Hasta la fecha más de 23 701 personas de 81 nacionalidades se han beneficiado de un amplio abanico de servicios como asesoramiento laboral y bolsa de trabajo, cursos de formación, orientación académica y profesional, asesoría jurídica, económica y financiera, intervención social o información turística, así como un sinfín de actividades culturales y lúdicas.

En el acto de celebración intervinieron Javier Fernández-Lasquetty, Consejero de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid, Raymond Saparev, Consejero de Asuntos Laborales y Sociales de la Embajada de Bulgaria, Radina Dimitrova, Coordinadora del Centro Hispano-Búlgaro y Juan Manuel de la Coba, Secretario General de la Asociación Búlgaro-Española Cirilo y Metodio, entidad gestora del CEPI Hispano-Búlgaro. En su discurso, el Consejero de Inmigración y Cooperación hizo hincapié en que el “carácter aglutinador” y el “ámbito de influencia” logrados por el Centro “han traspasado las fronteras de la Comunidad de Madrid”, dado que esta entidad atiende a numerosos ciudadanos búlgaros procedentes de otras regiones y además, en el 2007 acogió el primer seminario de las asociaciones búlgaras de toda España. Fernández-Lasquetty subrayó también la relevancia de que el CEPI se inaugurara el Día de Europa, coincidiendo con el año de incorporación de Bulgaria y Rumanía a la UE, y mencionó la injusta moratoria sufrida por los ciudadanos de estos dos países que les impidió el acceso normalizado al mercado de trabajo español durante dos años. Con respecto a las medidas estudiadas por el Gobierno de la Nación sobre la posibilidad del cobro del subsidio por desempleo en el país de origen de búlgaros y rumanos, “como inventivo de políticas de retorno”, el Consejero de Inmigración puntualizó que “los inmigrantes han aportado mucho a nuestra región” y que “nuestro presente y futuro es ya impensable sin su contribución” y por ello, dijo Lasquetty, “no me cabe la menor duda de que si los ciudadanos búlgaros y rumanos se fueran, los madrileños les echaríamos mucho de menos”.

En el marco de la fiesta de cumpleaños se inauguró la exposición de dibujo “Criptogramas: Una Ensoñación Líquida” de Denica Sabeva. La joven autora búlgara, licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y afincada en la capital madrileña, cuenta con una brillante trayectoria artística. Ha participado en la Feria de Arte Estampa y ha expuesto en un gran número de prestigiosas salas capitalinas como la Casa de América, el Instituto Italiano de Cultura, la “Casa do Brasil” o el Instituto Francés, así como en distintos espacios de arte en Bulgaria, Macedonia e Italia. Por dos años consecutivos Sabeva ha quedado finalista en la modalidad de Artes Plásticas del concurso de la Universidad Complutense de Madrid “Premio Joven” 2007 y 2008 y entre las instituciones públicas que han adquirido obras suyas están el Centro de Grabado Contemporáneo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, la Fundación Antonio Pérez de Cuenca y dos entidades académicas – la Universidad Kliment Ohridski de Sofía y la Complutense de Madrid.

La muestra que se podrá visitar en el Centro Hispano-Búlgaro hasta el próximo 18 de junio consta de un audiovisual y un total de 11 dibujos de gran tamaño, mayoritariamente dípticos y trípticos. Las técnicas empleadas son litografía, impresión digital, gofrado, grafito, pastel, carbón y pintura acrílica sobre papel. Las obras conforman un corpus poético que alude a los problemas de la identidad. Su pretensión ha sido hacer un breve análisis emocional y subjetivo de la condición personal en el mundo contemporáneo donde el desconcierto es una sensación habitual. El proyecto es un acercamiento a los orígenes en un viaje hacia el interior, revolviendo el pasado. La autora se ha reencontrado con antiguos mitos y leyendas que forman parte de la tradición cultural de Bulgaria, país de su infancia, y eso ha suscitado una nostalgia que ha provocado la creación de un mundo imaginario en un continuo proceso de autoconocimiento. Los cuerpos en las obras de Sabeva se han ido convirtiendo en unos seres fantasmales, sin materia, casi transparentes. Las figuras parecen exiliadas de la realidad, unos seres evocados por la memoria e invadi­dos por la nostalgia, como en un ensueño melancólico que dibuja recuerdos.

“Indagando en la memoria, profundizando en la herencia cultural, encuentro a un ser mágico dentro de la imaginaría folklórica búlgara, escondido en la oscuridad del bosque, que parece haberme influido mucho inconscientemente. Emerge desde mi trabajo sin una previa intención, uniendo las tradiciones aprendidas con los sueños naturales”, explica Sabeva. Se trata de la “rusalka”, el hada que personifica las fuerzas del agua y del rocío. Las ninfas del agua tienen un origen, eslavo, antiguo búlgaro o incluso se supone que podrían ser provenientes de India. Son figuras mágicas que solían sentarse a la orilla de ríos o lagos y peinarse. Según las leyendas si cortaban su pelo provocarían inundaciones. Otros antiguos mitos cuentan que si los mágicos seres secaran su cabello, morirían. Las “rusalki” se describían como unos seres ligeros y efímeros, vagabundeando por el bosque, pálidas y sin pupilas visibles. Se asociaban a menudo con la muerte. El sujeto que emerge de la oscuridad del negro de mis dibujos, recuerda extrañamente a esta invención folclórica y también a su hermana igualmente conocida en las creen­cias búlgaras—la “samodiva” Estos seres misteriosos se describen en las leyendas, con unos cabellos largos y una mirada mágica que puede marear o incluso matar. Se creía que son las amas de las aguas. En algunas regiones se decía que son invisibles y que les pueden ver solo determinadas personas. Por la noche, ellas se acercaban al agua para bañarse y bailar desnudas, hasta la llegada de la primera luz, que les hacía huir, espantadas. La figura extraña en los dibujos y en la pieza audiovisual, es medio transparente y blanca, como desposeída de sus fluidos vitales, igual que este ser mágico del folklore.

La jornada festiva fue amenizada con la actuación de danzas búlgaras a cargo del grupo folclórico “Chanove” de Zaragoza. La coreografía primaveral escogida para la ocasión deleitó los sentidos del público con multicolores coronas florales y vistosos trajes nacionales. Creado hace dos años, el conjunto musical ha cosechado importantes éxitos en la capital aragonesa, entre los que destaca su aclamada participación en EXPO Zaragoza 2008.

El II Aniversario del Centro Hispano-Búlgaro fue colmado de regalos sorpresa. Por un lado, la Asociación Búlgaro-Española Cirilo y Metodio obsequió a varias instituciones y sus representantes con un detalle típico de Bulgaria, en agradecimiento por el apoyo y colaboración recibidos a lo largo de estos dos años, entre ellos la Consejería de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid, la Junta Municipal del Distrito de Chamartín, “la Caixa”, la embajada de Bulgaria y la Oficina del Parlamento Europeo en España. Por otro, varios amigos de la “casa búlgara” trajeron regalos a su equipo y por último, todos los invitados se llevaron una bolsa especialmente diseñada para la ocasion y llena de material informativo y promocional.

Durante la celebración, la Asociación Búlgaro-Española Cirilo y Metodio dio a conocer su Memoria correspondiente al año pasado. Aparte de la gestión del Centro Hispano-Búlgaro, entre los proyectos destacados están el Programa de Orientación Profesional para Inmigrantes, el Plan Integral de Formación y Autoempleo para Ciudadanos Búlgaros Residentes en la Comunidad de Madrid y el Centro de Acceso Público a Internet “Cirilo y Metodio”, todos ellos financiados por el gobierno regional de Madrid.

Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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