Un empresario deja abandonado en la puerta del hospital a un inmigrante que perdió un brazo

Un empresario deja abandonado en la puerta del hospital a un inmigrante que perdió un brazo

(PL/AGENCIAS).-Para Franns Rilles la realidad superó a la ficción. Y fue de manera trágica y surrealista. El pasado 28 de mayo perdió el brazo izquierdo mientras trabajaba en una panificadora. La máquina de amasar se lo segó de cuajo. Accidente laboral, si tuviera contrato. Su jefe lo abandonó a 200 metros del hospital. Y se deshizo de la extremidad sin dar opción a su reimplante. [FOTO: DIARIO DE LEVANTE]

Ahora la fiscalía investiga los hechos por si pudieran ser constitutivos de delito. De uno o de varios. Porque este joven de origen boliviano tampoco había sido dado de alta a la seguridad social. Y como él otros tantos, según denuncia CCOO.

Franns trabajaba en esta empresa desde hacía dos años «con jornadas de 12 horas diarias, sin contrato, y por un sueldo de 23 euros al día», apunta el secretario comarcal de CCOO en la Ribera-Safor, Josep Antoni Carrascosa.

En un contenedor de basura

El sindicato CCOO se personará contra los propietarios de una panadería industrial por un delito contra el derecho de los trabajadores y otro de omisión de ayuda a un trabajador de la empresa que sufrió la amputación de un brazo en un accidente laboral, según han informado hoy fuentes sindicales.

Los hechos ocurrieron el pasado 28 de mayo, cuando el empleado, un hombre de 33 años de edad y de origen boliviano, sufrió la amputación del brazo izquierdo mientras se encontraba trabajando de madrugada en la panificadora, situada en Real de Gandia (Valencia).

El hombre trabajaba en la empresa desde hacía dos años «con jornadas de 12 horas diarias, sin contrato, y por un sueldo de 23 euros al día», según ha denunciado el secretario comarcal de CCOO en la Ribera-Safor, Josep Antoni Carrascosa,

Según ha asegurado el representante sindical, tras el accidente, el empresario responsable de la panificadora trasladó al herido al hospital Francesc de Borja de Gandia «pero a 200 metros del centro de salud le abandonó a su suerte».

Poco después, el empresario «regresó a la fábrica, limpió la sangre y tiró el brazo a un contenedor de basura», siempre según la versión de CCOO.

La Guardia Civil del cuartel de Oliva, que, alertada del suceso por los médicos del hospital, acudió a la fábrica para recuperar el brazo seccionado, se ha personado también de oficio en la causa, según las mismas fuentes.

Después de ser atendido en el hospital de Gandia, el trabajador fue trasladado al hospital Virgen del Consuelo de Valencia, donde ingresó en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI) del centro.

El sindicato CCOO ha ofrecido de forma gratuita a la familia del joven boliviano sus servicios jurídicos para su defensa en la causa.

Foto.levante-emv

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Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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