Alan García pide abrir un espacio de reconciliación tras las protestas en Amazonía

Alan García pide abrir un espacio de reconciliación tras las protestas en Amazonía

El presidente peruano, Alan García, pidió ayer «abrir espacios de reconciliación» y dar tiempo para dialogar, un día después de que su Gobierno aceptara pedir la derogatoria de dos decretos que motivaron una gran protesta de las comunidades indígenas desde hace dos meses.

«Debemos abrir espacios de reconciliación, pacificación y espera en el país y dar el tiempo suficiente para poder convencer a los que no comprenden algunas cosas», afirmó el presidente García durante una ceremonia oficial en Lima.

El jefe de Estado se refería a las protestas de las comunidades amazónicas contra una decena de decretos que consideran lesivos a sus derechos sobre la tierra y al medio ambiente, y que fueron aprobados para adecuar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos a la legislación peruana.

Estas protestas, que se desarrollaron con bloqueos de vías y toma de instalaciones, llegaron a su culmen el 5 de junio pasado con violentos enfrentamientos y toma de rehenes en una estación petrolera en la provincia amazónica de Bagua, que se saldaron con 34 muertos.

Después de mantenerse firme contra las demandas indígenas, este lunes el Ejecutivo dio marcha atrás y aceptó pedir al Congreso la derogatoria de los decretos 1090 y 1964, los más cuestionados por los nativos y hoy se instalará una comisión de trabajo para dialogar respecto a la problemática de las comunidades amazónicas y la probable derogatoria del resto de las normas.

Los decretos 1090 y 1064 regulan el uso y explotación de los recursos hídricos y naturales de la selva, incluidos los recursos gasísticos, petroleros y madereros, y según los indígenas contravienen su derecho a la consulta contemplado en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que suscribió Perú.

Ante los temores de que las empresas no inviertan en Perú, García subrayó que los objetivos fundamentales de su Gobierno son lograr un mayor crecimiento económico a pesar de la crisis financiera (9,8% en 2008 y se prevé un 3,5% en 2009), el desarrollo de la infraestructura y generar más inversión.

En ese contexto, García enfatizó que se necesita «dotar al país de la paz y tranquilidad que estimule la llegada de más inversiones porque nadie invierte en un país si se siente desconcierto, descontrol, vacío o temblor».

Más temprano, el primer ministro peruano, Yehude Simon, anunció que presentará en las próximas semanas su renuncia a García, una vez que los ánimos se calmen, aunque aclaró que su decisión no responde a los pedidos de la oposición que lo responsabilizan de la violencia del 5 de junio.

De aceptarse su renuncia, Simon sería el segundo del Gabinete en salir después de la ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Carmen Vildoso, quien dimitió por discrepancias sobre el manejo gubernamental del conflicto de la Amazonía, que ocupa más del 60 por ciento del territorio nacional.

Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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