El propio presidente Andrés López Obrador atacó a la reconocida firma de moda

México acusa a Carolina Herrera de apropiación cultural por su última colección

El color de la cempasúchil, el sarape y los bordados de flores son algunos de los elementos del imaginario mexicano

México acusa a Carolina Herrera de apropiación cultural por su última colección
"Resort 2020", la nueva línea de Carolina Herrera PD

México no está dispuesto a ceder ni un solo centímetro de su cultura. Siquiera, ante una reconocida marca como es Carolina Herrera. Desde la llegada de Wes Gordon a la dirección creativa de la firma en 2018, sentó las bases sobre el nuevo universo de la firma. Bajo un estilo más relajado, divertido y moderno -con la aprobación de la nueva generación de clientas- las colecciones del norteamericano estaban llenas de color y alegría, sin perder la elegancia que caracteriza a la casa Herrera.

En definitiva, respetar y modernizar era el credo de Wes Gordon. Pero parece que ese genial debut se ha truncado al ser denunciado por apropiación cultural por parte del Gobierno de México. Concretamente, el Presidente del país, Andrés Manuel López Obrador, ha acusado a Herrera y Gordon por incorporar en sus prendas diseños y elementos identificativos de los pueblos originarios locales.

Las prendas en cuestión corresponden a la colección Resort 2020, una línea inspiradas en los bordados oaxaqueños, colores, flores y texturas. La abogada y secretaria de Cultura del país, Alejandra Frausto, ha sido la encargada de enviar una carta de reclamo a ambos diseñadores. En ella asegura que algunos patrones utilizados forman parte de la tradición de pueblos y regiones de México.

De esta manera, el Gobierno ha pedido a la firma que explica “públicamente” los motivos que llevaron a la casa Herrera a utilizar elementos culturales cuyo “origen está plenamente fundamentado”.

Uno de los diseños en cuestión es un vestido blanco largo que tiene bordados animales de colores brillantes que se entrelazan con flores y ramas. “El bordado proviene de la comunidad de Tenango de Doria (Hidalgo); en estos bordados se encuentra la historia misma de la comunidad y cada elemento tiene un significado personal, familiar y comunitario”, dice la ministra.

“Se trata de un principio de consideración ética que nos obliga a hacer un llamado de atención y poner en la mesa un tema impostergable: promover la inclusión y hacer visibles a los invisibles”, concluye la carta.

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