¿Murió la era Maradona?

¿Murió la era Maradona?
. Agencia EFE

La era de Diego Armando Maradona al frente de la selección argentina está pendiente de un hilo, tras la eliminación del equipo en cuartos de final del Mundial de Sudáfrica y comienzan a desfilar nombres de posibles candidatos, una lista que encabeza Gerardo Martino.

Maradona ha dirigido a Argentina en 24 partidos, en los que ha logrado 18 triunfos y ningún empate.

El futuro del técnico está comprometido por la goleada sufrida ante Alemania (0-4) que dejó al descubierto las miserias del equipo, tapadas hasta ese momento por su buen desempeño ofensivo, impulsado por un inspirado Lionel Messi y por el oportunismo de Higuaín.

La adhesión que Maradona logró de sus jugadores hacia la camiseta, el ascendente que mantiene sobre la mayor parte de la población argentina y la ilusión que se generó entorno al equipo, le hacen mantener crédito para seguir al frente de la selección.

Es más, los dirigentes de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) tendrían muchos problemas para explicar la destitución de un mito del fútbol del país.

Es posible que la eliminación futbolística reaviven las tensiones del seleccionador con la AFA, creadas al poco de su nominación a propósito de la negativa a admitir a Óscar Ruggeri en su cuerpo técnico o las constantes injerencias de Carlos Bilardo.

La cuestión es saber si Maradona es el hombre adecuado para dirigir al equipo durante un nuevo ciclo mundialista.

El «Pibe de Oro» se hizo cargo de la albiceleste en medio de una fase de clasificación comprometida y tras la dimisión de Alfio Basile.

Argentina logró su billete para Sudáfrica en el último suspiro, sin desplegar un buen juego, lo que le hizo valedor de muchas críticas.

De hecho, Argentina llegó a Sudáfrica con una baja cota de favoritismo, soportada más en el crédito de sus figuras que en la calidad del juego colectivo desplegado.

Pero una vez en el Mundial, Maradona lo apostó todo al ataque y, durante cuatro partidos, le salió bien la propuesta. Un pleno de victorias en la primera fase y un triunfo cómodo ante México en octavos de final le hicieron acreedor de más confianza entre los aficionados, que comenzaron a ilusionarse con el equipo.

Todo un armazón que se vino abajo con estrépito ante Alemania, el rival de más entidad que se cruzó Argentina. La goleada sufrida abrió la cuestión de si se puede ganar el Mundial sólo con la fe en la victoria.

En el vestuario del Green Point de Ciudad del Cabo, Maradona estaba muy decepcionado y cuentan que, incluso, puso su dimisión sobre la mesa, antes de que los dirigentes de AFA le pidieran tiempo y calma para pensarlo.

Ante los periodistas, triste y cariacontecido, el «pelusa» habló de su etapa en pasado, habló de su herencia y no aclaró si quiere seguir al frente de la selección.

Un nuevo ciclo de cuatro años, con el Mundial de Brasil en el horizonte, aparece como una tarea demasiado pesada, sobre todo porque Maradona no siempre lo ha pasado bien en el banquillo albiceleste.

Es probable que el técnico no quiera revivir el infierno de las eliminatorias por mucho que le apetezca volver a dirigir al equipo en una fase final mundialista.

Otra cosa es que siga con la mente puesta en la Copa América que el año que viene se celebra en Argentina. Un ciclo más corto que puede atraer más al seleccionador.

Pero esa idea puede no interesar tanto a la AFA, más favorable a una propuesta más de futuro, un técnico de más garantías, más ortodoxo que lo que propone Maradona.

A ese perfil responde Martino, que ha logrado con Paraguay llegar tan lejos como Argentina con un plantel de mucho menos renombre.

El actual seleccionador de Paraguay, uno de los tres argentinos que se han sentado en los banquillos de este Mundial, acaba su relación con los guaraníes y no aclaró si seguirá al frente de la misma para un nuevo ciclo.

El «Tata» llevo a los guaraníes a cuartos de final, una fase que nunca habían alcanzado, una gesta alabada en Paraguay y en Argentina.

A nadie se le escapa que el Mundial de Sudáfrica ha dado prestigio al técnico de Rosario, que ha dirigido buena parte de su carrera como técnico en clubes paraguayos.

También suena para el puesto Carlos Bianchi, demandado por la afición pero que mantiene un contencioso con el presidente de la AFA, Julio Grondona.

Mantienen sus opciones Miguel Ángel Russo y Claudio Borghi, aunque su prestigio internacional no parece suficiente para sustituir a una leyenda.

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