Las autoridades germanas dicen que iba a ser deportado a Bulgaria

El refugiado sirio que ha detonado un explosivo y herido a 12 en Alemania era del ISIS

Pretendía "impedir" la celebración de un festival al que asistían más de 2.500 personas en la ciudad de Ansbach

El refugiado sirio que ha detonado un explosivo y herido a 12 en Alemania era del ISIS
Explosión en Alemania PD

El autodenominado Estado Islámico ha asumido la autoría del atentado que tuvo lugar la noche del domingo cuando un refugiado sirio de 27 años se hizo estallar con una bomba cerca de un festival de música en la ciudad bávara de Ansbach, al sur de Alemania (Un refugiado sirio asesina a una mujer embarazada con un machete y deja varios heridos en Alemania).

En un comunicado de seis líneas difundido por la agencia Amaq, afín al Estado Islámico, «una fuente les confirma» que el individuo habría llevado a cabo una operación «de martirio» en Ansbach (Alemania) (El asesino de Múnich llevaba un año planeando la matanza y compró la pistola por Internet).

Calificado de «soldado del Estado Islámico», el comunicado concluye justificando este acto, dado que todos aquellos países que participan en la coalición que lucha contra el IS, son parte del objetivo de los adláteres de la organización yihadista (El refugiado afgano ataca con un hacha a los pasajeros del tren alemán: «¡Alá es grande!»).

La motivación islamista del ataque ya había sido prácticamente confirmada por el ministro del Interior de Baviera, Joachim Hermann, en rueda de prensa este lunes.

Según arrojan las investigaciones más recientes, el atacante grabó en vídeo una amenaza en la que anunciaba un acto de venganza contra los alemanes en nombre de Alá, porque ellos mataban musulmanes, según confirmó el propio ministro (El vídeo del ‘loco del hacha’ que atacó un tren en Alemania: «¡Os voy a degollar!).

En dicha grabación, el joven refugiado sirio de 27 años también juró lealtad al líder de Estado Islámico a Abu Bakr al Bagdadi. Los investigadores tratan ahora de determinar si el suicida realizó una llamada de teléfono antes de cometer el ataque, que causó la muerte del atacante y heridas a 15 personas, cuatro de ellas con pronóstico de gravedad, aunque no se teme por sus vidas.

El hecho de haber prestado lealtad directamente a Abu Bakr Al Baghdadi, tal y como ocurrió recientemente en un vídeo filmado por el autor del doble asesinato en Magnanville (Francia), revela un nivel más profundo de adoctrinamiento, según asegura la periodista del New York Times y experta en movimientos yihadistas, Rukmini Callimachi.

Investigan a otros 60 solicitantes de asilo

En la habitación del albergue de refugiados en el que dormía, la policía encontró también material salafista así como diversos objetos que pueden ser utilizados para fabricar más bombas, como un bidón de gasolina, ácido clorhídrico, pilas o alambres. «Con lo encontrado hasta ahora en las investigaciones, podemos decir que todo indica a que el ataque tiene una motivación islamista», dijo Herrmann en una rueda de prensa en Núremberg.

Según las investigaciones, el autor de la explosión disponía de una cantidad abultada de dinero en efectivo y administraba hasta seis cuentas privadas de Facebook, cuatro de las cuales han sido borradas. También fueron encontradas varias conversaciones de Whatssapp que podrían arrojar valioso datos a los investigadores.

El anuncio de la autoridades bávaras, que prácticamente confirman la motivación yihadista, contrasta con las palabras del ministro del Interior de Alemania, Thomas de Maiziére, que se mostró cauteloso y no dio pistas sobre las intenciones del atacante.

LA CARNICERÍA

Podía haber sido una carnicería. Menos mal que le habían prohibido poco antes la entrada a un festival de música celebrado cerca del restaurante Eugene Weinstube, situado en el centro de la ciudad alemana de Ansbach, en el estado de Baviera, donde finalmente se suicidó haciendo detonar una bomba que llevaba en una mochila.

En la explosión resultaron heridas 12 personas. (Un refugiado sirio asesina a una mujer embarazada con un machete y deja varios heridos en Alemania).

La explosión sucedió a las 10 de la noche hora local de este domingo 24 de julio de 2016, cuando los alrededores del establecimiento se encontraban llenos de gente debido a la celebración del citado concierto al aire libre, que fue desalojado y suspendido  un festival de música. (El vídeo del ‘loco del hacha’ que atacó un tren en Alemania: «¡Os voy a degollar).

Según las autoridades, citadas por AFP, el atacante ha sido identificado como un sirio de 27 años al que se le había denegado asilo en Alemania hace un año, según el ministro del Interior del país, Joachim Herrmann.

La Policía lo conocía, ya que había intentado suicidarse dos veces. (El asesino de Múnich llevaba un año planeando la matanza y compró la pistola por Internet).

Los servicios de emergencias intentaron en vano reanimar al autor de la explosión, que hirió a 15 personas, tres de gravedad., según ha confirmado la alcaldesa de Ansbach, Carda Seidel, que ha añadido que los heridos leves ya han abandonado el hospital.

Herrmann indicó que las autoridades querían verificar si se trata de un atentado islamista. «No se puede excluir que sea el caso», dijo. El hecho de haber querido atentar contra la vida ajena juega en favor de esta hipótesis, añadió. El subdirector de la policía de Ansbach, Roman Fertinger, habló de «indicios» de que se habían añadido trozos de metal a la carga explosiva.

El autor del atentado, cuya solicitud de asilo fue rechazada hace un año, tenía la intención de «impedir» la celebración de un festival de música pop al que asistían más de 2.500 personas en la ciudad, según Herrmann. Intentó entrar en el recinto del festival, pero tuvo que dar marcha atrás por la noche porque no tenía entrada. La bomba estalló a las 22:00 h. locales (20:00 h. GMT) delante de un restaurante situado muy cerca de la entrada del festival.

El sirio, residente en Ansbach, había tratado de suicidarse en dos ocasiones anteriores y estuvo ingresado en una clínica psiquiátrica. Se desconoce si el hombre tenía la intención de quitarse la vida en esta ocasión.

El portavoz del Ministerio de Interior, Tobias Platte, ha indicado este lunes en rueda de prensa que el atacante tenía una orden de expulsión a Bulgaria y que se está investigando por qué no se había realizado el procedimiento, del que son responsables los estados federados.

Platte ha explicado que los ciudadanos sirios a los que se les deniega una petición de asilo «en ningún caso» son expulsados a su país de origen, pero sí pueden ser devueltos a otros países europeos en los que fueron antes registrados.

En el caso del joven sirio sospechoso de haber provocado la explosión de ayer había constancia de su paso por Austria y Bulgaria.

Se trata del tercer atentado en una semana en el estado de Baviera. El último de ellos ha ocurrido este mismo domingo cuando un refugiado sirio de 21 años ha matado con un machete a una mujer y ha herido a otras dos personas en Reutlingen, en el suroeste del país.l ministro alemán del Interior, Thomas de Maizière, ha rechazado cualquier «sospecha generalizada» hacia los refugiados tras las agresiones y atentados cometidos en los últimos días por solicitantes de asilo en Alemania.

El suceso se produjo en un momento de gran tensión en Alemania tras una serie de tragedias, entre ellas la muerte a tiros de nueve personas, además de 11 heridos, la noche del viernes en Múnich.

Tanto en Alemania como en el resto de Europa se vive un clima de temor de atentados yihadistas tras los ataques en la ciudad francesa de Niza el 14 de julio o en Bruselas el pasado 22 de marzo, reivindicados por el Estado Islámico.

Ésta es la tercera vez en una semana que el Estado regional de Baviera sufre un situación dramática. La noche del viernes, un joven de 18 años con trastornos psiquiátricos y obsesionado por las matanzas en masa, mató a tiros a nueve personas en Múnich.

El pasado 18 de julio, un solicitante de asilo que dijo ser afgano, hirió con un hacha a cinco personas en un tren regional en Wurtzburgo, acto realizado en nombre de Estado Islámico.

No lejos de Baviera, en Reutlingen, un sirio de 21 años, también solicitante de asilo, mató el domingo de un machetazo en la cabeza a una mujer polaca con la que acababa de tener una discusión, y también hirió a tres personas, en lo que parecía un ataque de violencia machista. La ciudad de Reutlingen, de 100.000 habitantes, se encuentra cerca de Stuttgart (suroeste), en el estado de Baden-Wurtemberg.

Aunque las autoridades insisten en evitar la polémica, la suma de estos sucesos puede dar argumentos a quienes se oponen a la política de apertura de la canciller Angela Merkel para con los refugiados.

El land de Baviera, donde se han producido las tragedias de Wurtzburgo y Ansbach, es una de las puertas de entrada de migrantes en Alemania. En el poder de esta región están los conservadores del partido CSU, detractores de la política de Merkel con los refugiados, que la semana pasada volvieron a pedir que se fije un tope en Alemania.

Maizière, ministro del Interior, ha indicado que están en curso 59 investigaciones sobre refugiados en Alemania, sospechosos de pertenecer a organizaciones terroristas, entre «varios cientos de miles de personas que han llegado recientemente» al país. La portavoz adjunta del gobierno alemán, Ulrike Demmer, ha señalado que el riesgo criminal que representan los refugiados en el país no es proporcionalmente «más importante que en lo que concierne al resto de la población».

 

El viernes por la tarde un joven de 18 años, Ali David Sonboly, mató a tiros a nueve personas, la mayoría adolescentes, e hirió a otras 35 en un centro comercial de Munich. Cuatro días antes, Alemania sufrió un ataque islamista cuando un refugiado afgano de 17 años atacó con un hacha e hirió de gravedad a varios pasajeros de un tren regional.

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