El marido y la comunidad echan un manto de silencio en Ciudad Real

La hicieron abortar de una paliza por no ser «buena musulmana»

El matrimonio islámico agresor le decía que merecía estar en un puticlub

Socuéllamos es un pueblo pequeño y cuenta con más de un centenar de marroquíes, y todos guardan ahora silencio

Se llama Saadia, vive en España desde hace 10 años y aquí nunca se había cubierto el cabello. El incidente se conoció este viernes, pero ocurrió el 14 de octubre.

Esa mañana, Saadia llevó a su hijo mayor, de tres años, al colegio El Coso. Al torcer la esquina, un matrimonio la estaba esperando.

Eran musulmanes, como ella y se conocían.

«Tú te mereces estar en un puticlub, porque lo que vales es para puta», le dijo él. A partir de ahí, comenzó el «horror», como lo describió la propia víctima.

Empezó la agresión la mujer, pero se sumó el marido y entre los dos le propinaron bofetadas, patadas, arañazos, tirones d epelo… Algunos testigos dijeron a la Guardia Civil que había sido una «brutal paliza».

La mujer llegó a casa angustiada. Su marido estaba haciendo negocios en Casablanca (Marruecos).

Saadia denunció los hechos el mismo día y al siguiente la Guardia Civil tomó declaración al matrimonio agresor. Abdel Hakim adelantó su vuelta de Casablanca 12 días.

El marido, que lleva 20 años en España y asegura que es musulmán «sin ser radical», no quería que estuviese sola con los pequeños, de tres años y 20 meses.

Sobre la razón por la que pudieron llamar «puta» a su mujer y decirle que merecía estar en un puticlub, dice a Cristina Castro, periodista de El País, que quizás haya sido la «envidia».

Seguramente, nada habría trascendido si Saadia, de 38 años, no hubiera estado embarazada de un mes, algo que nadie en el pueblo sabía.

Nueve días después del incidente, fue atendida en el Hospital de Tomelloso por un aborto. Tres días después acudió de nuevo al cuartel y dijo que el aborto había sido provocado por la agresión.

Este viernes, el abogado de los acusados, M. F., de 37 años, y A. F., de 27, hizo público el informe forense donde se dice que «el sangrado comenzó aproximadamente 15 días antes de la agresión, y durante la misma no se produjeron lesiones en la zona abdominal que pueden justificar el resultado, por lo que puede considerarse un aborto espontáneo».

Cuando Saadia llegó al hospital, el médico le preguntó si había tenido «un susto o una caída» y relacionó -como es lógico- el sangrado con la agresión.

Socuéllamos es un pueblo pequeño y cuenta con más de un centenar de marroquíes. Por eso ahora la familia de Saadia quiere perdonar, dicen, para no tener más problemas.

 

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