Un magnate exige a sus empleadas probarse lencería de Victoria’s Secret y enviarle las fotos

Un magnate exige a sus empleadas probarse lencería de Victoria’s Secret y enviarle las fotos
Una empleada en lencería de Victoria’s Secret PD

Nuevo escándalo chavista. Trabajar para una prestigiada compañía de bienes raíces de Nueva York, como Menowitz Management, puede parecer un empleo serio y respetable, pero para estas dos mujeres que fueron acosadas directamente por el dueño de la empresa, nada más lejos de la realidad.

Según las demandas presentadas por Alice Vysata y Kinga Tabares, su jefe les pidió probarse lencería de Victoria’s Secret y enviarle las fotos desde el vestidor a cambio de comprarles la ropa que usarían. Su jefe era ni más ni menos que Marc Menowitz, magnate de bienes raíces de 58 años, heredero de la exitosa desarrolladora inmobiliaria de Nueva York.

De acuerdo con un reporte del NY Daily News, Alice Vysata asegura que durante los seis años que trabajó en la empresa, recibió correos electrónicos de Menowitz donde le decía: “Debes coquetear más conmigo“, “¿Qué tal si me envías fotos tuyas en bikini?” y “Tenemos internet para que puedas enviarme fotos sucias”.

Para su cumpleaños número 39, en junio de 2017, Vysata recibió un regalo particularmente humillante: un arreglo floral con una tarjeta abierta que decía “Te iba a comprar juguetes sexuales, pero tienes todo lo último y lo mejor“. El empleado de la florería y su familia leyeron la tarjeta.

Ante el rechazo de Vysata, Menowitz rescindió su seguro de salud y el correo electrónico del trabajo. La chica renunció poco después. En su defensa, el magnate asegura que su ex empleada lo engañó en transacciones de la empresa, le robó “secretos comerciales familiares” e intentó seducirlo.

Por su parte, Kinga Tabares señala en su demanda que Menowitz la invitó a una excursión en su yate poco después de contratarla como asistente ejecutiva en octubre de 2016. A bordo del yate asegura que la presionó para quitarse la ropa que traía puesta para fotografiarla en bikini.

La chica de 30 años afirmó que mantuvo el empleo porque el empresario se disculpó por su mal comportamiento y acordó que no la obligaría a acompañarlo a eventos privados. El potentado asegura que Tabares fue “distante y fría” mientras fue su empleada y que trató de extorsionarlo por un supuesto acoso sexual antes de ser despedida en 2018.

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