Arrojan a su bebé muerto a la basura, ahora tendrán que rendir cuentas con la justicia

Arrojan a su bebé muerto a la basura, ahora tendrán que rendir cuentas con la justicia
Kiana Williams y Adam Manson PD

Un bebé muerto en la basura. Una imagen que siempre perseguirá a Kiana Williams y Adam Manson, de 33 y 35 años, quienes fueron sentenciados a pasar seis años en prisión. La pareja fue acusada y encontrada culpable de abuso infantil, que terminó en la muerte de su bebé de seis meses, Jacsun Manson. Ninguno de los dos disputó el fallo, admitiendo la culpabilidad del crimen. Los padres del pequeño se deshicieron de su cuerpo, escondiéndolo en una maleta, que luego fue arrojada en un bote de basura en el centro comercial Baldwill Hills Crenshaw, en Los Ángeles.

El cuerpo del bebé no se ha encontrado. Tanto Williams como Manson se enfrentaban a pasar otros cuatro años en prisión, sin embargo, Mark S. Arnold, juez de la Corte Superior de Los Ángeles, decidió dar marcha atrás con esta parte de la sentencia, afirmando que la pareja no deberá cumplir tiempo adicional si cumplen con las condiciones de su libertad condicional una vez salgan de prisión.

Durante la audiencia, el vicefiscal del distrito Jonathan Hatami aseguró que la pareja no contaba con antecedentes penales y que se encontraban bajo el efecto de diferentes drogas. Además, Hatami dijo que la muerte del bebé se debe a numerosas malas decisiones por parte de los padres y a actos negligentes. A comienzos de este año se llevó a cabo una audiencia preliminar. Tobías Raya, detective del Departamento de Policía de Culver City, testificó que inicialmente Williams y Manson no revelaron el paradero de su hijo cuando fueron interrogados. Pero luego, admitieron haber dejado la maleta en el centro comercial con el cuerpo del bebé dentro de ella.

Los padres confesaron que lo hicieron después de ver a su hijo inconsciente en una habitación de motel al Sur de Los Ángeles. Intentaron revivirlo, pero sus intentos no tuvieron éxito. Manson le escribió una carta a Williams rogándole que dijera la verdad para que tanto él como ella pudieran encontrar el cadáver de su hijo y pudieran seguir adelante con sus vidas. Además, en esta misma carta, Manson asegura que “somos buenas personas que tomaron una mala decisión” y se lamentó por no haber llamado al 911 como ella inicialmente lo había sugerido.

Williams luego le confesó a la policía que había consumido drogas, y que usó metanfetamina poco antes y después de la muerte de su hijo. También reconoció haber huido antes con el bebé por temor a que el Departamento de Servicios para Niños y Familias de Los Ángeles se lo llevara.

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