El mundo se encuentra en estado de alerta por los incendios de las Amazonas en Suramérica y los principales jefes de Estados de las potencias del mundo se han manifestado al respecto, uno de los más duros ha sido el presidente francés Emmanuel Macron, que tildó de «crisis internacional» los incendios y ha señalado directamente al presidente brasileño Jair Bolsonaro.
Sin embargo, luego de la politización de los inciendios por parte de la izquierda, ha tomado notoriedad internacional que desde hace mucho tiempo el territorio de las Amazonas en Venezuela sufre mucho más por lo que han denominado como un «ecocidio» en el Arco Minero, la deforestación y minería ilegal realizada por paramilitares con la anuencia del dictador Nicolás Maduro. Todo esto en un área que es tan grande como la extensión total de países como Cuba, Corea del Sur, Austria, República Checa o Suiza.
A ello se ha referido Hermann Tertsch en su cuenta de Twitter este domingo 25 de agosto.
La bárbara destrucción de la selva del Amazonas en Venezuela por los buscadores de oro de Maduro no molesta a las ONG de ultraizquierda, casi todas, ni a todos politicos tan cobardes como demagogos que se han unido a la campaña contra Bolsonaro por incendios que son habituales. https://t.co/IUV416kUbm
— Hermann Tertsch (@hermanntertsch) August 25, 2019
Los comentarios en las redes no pararon, «Y las 900.000h quemadas en la Bolivia de Evo Morales tampoco interesan porque gobierna un dictador marxista», comentó un tuitero, «la izquierda como siempre, la mayor impulsora de desgracias medioambientales de este planeta», dijo otro.
Justamente al respecto se pronunció este domingo Evo Morales, quien se retractó y dijo que ahora si está dispuesto a recibir la ayuda internacional para combatir los incendios en su país.
«Hay anuncios de cooperación, bienvenida la cooperación sea de organismos internacionales, sea de personalidades o de presidentes. Dejo en manos de la cancillería (la misión) para contactarse»
Justamente en twitter se vio la semana pasada la magnificación del caso de Brasil, con la etiqueta #PrayforAmazon (reza por la Amazonia) se convertía en tendencia global, fue entonces cuando muchos se dieron cuenta de la estrategia contra Brasil y Bolsonaro.