LA TOMA DE POSESIÓN DE ALBERTO FERNÁNDEZ

Complicidad socialista: El presidente de Argentina invitó a su investidura a un ministro chavista con prohibición de entrada a ese país

Complicidad socialista: El presidente de Argentina invitó a su investidura a un ministro chavista con prohibición de entrada a ese país
Jorge Rodríguez y Nicolás Maduro.

El compadrismo de los presidentes de la izquierda internaciones es mucho más fuerte que las leyes de los países en los que llegan al poder.

Así lo ha demostrado Alberto Fernández. El mandatario hizo un guiño al dictador Nicolás Maduro con quien sostuvo una conversación telefónica y a continuación decidió invitar a su jura presidencial al ministro de Información, Jorge Rodríguez.

Rodríguez, que también está sancionado por el Departamento del Tesoro norteamericano, es el principal estratega de Maduro, aunque su principal función es intentar limpiar la imagen de régimen y manipular las noticias de su país y del mundo para esconder la crisis social y económica que atraviesa Venezuela.

Alberto Fernández.

«El dictador venezolano depende de su círculo cercano para mantener su control del poder, mientras su régimen saquea lo que queda de la riqueza de Venezuela», sostuvo Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, cuando explicó porqué el ministro Rodriguez ingresaba a la lista de la OFAC.

Y remató: “Seguimos imponiendo sanciones contra fieles que permiten a Maduro solidificar su control sobre el Ejército y el Gobierno mientras los venezolanos sufren”.

Además de abrir un complejo frente diplomático con Donald Trump, un jugador clave en la negociación de la deuda externa, Alberto Fernández ingresó en un opaco laberinto legal cuando decidió invitar al ministro venezolano Rodríguez.

Mauricio Macri firmó un decreto que prohibe la entrada del ministro Rodríguez, y esa decisión presidencial estará vigente al arribo del invitado personal de Alberto Fernández.

En este contexto, Alberto Fernández tiene dos opciones: “levantar” de hecho el decreto de Macri, o retener en el aeropuerto al ministro Rodríguez, que deberá esperar que el presidente electo se convierta en presidente en ejercicio, derogue el decreto de su antecesor, y permita el ingreso legal a la Argentina del estratega de Maduro que la Casa Blanca acusa de testaferro del líder populista.

En las cercanías de Alberto Fernández se explicó a Infobae que se optará por la alternativa uno. Es decir: “levantar” de hecho el decreto de Macri. Sucede que desde que comenzó el 10 de diciembre, la administración de Cambiemos se replegó, y el poder real ya está en manos de la administración del Frente de Todos.

De esta manera, Alberto Fernández ordenaría a su canciller designado Felipe Solá que arbitre los medios políticos para que el ministro Rodriguez ingrese al país -sin derogación del decreto que prohibe su entrada-, pueda ir a cambiarse de ropa y participar de la ceremonia de asunción presidencial que comenzará a las 11 en la Cámara de Diputados.

La presencia del ministro venezolano Rodríguez pondrá a prueba el pulso diplomático de Mauricio Claver, director de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, que también fue invitado por Alberto Fernández a su asunción presidencial.

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