La viuda de Pablo Escobar confiesa por qué siempre permaneció al lado del narcotraficante colombiano

La viuda de Pablo Escobar confiesa por qué siempre permaneció al lado del narcotraficante colombiano
Victoria Eugenia Henao PD

Son miles las víctimas del narcotráfico colombiano quienes llevan más de 25 años preguntándole a la viuda de Pablo Escobar cómo pudo dormir al lado de ese monstruo o el por qué no le entregó a las autoridades. A pesar de que muchos puedan encontrar la razón de sus actos equivocada o disparatada, Victoria Eugenia Henao lo tiene claro: « La respuesta es porque lo amaba. Esa es la razón por la que permanecí a su lado hasta el final de su vida, a pesar de que no estuve de acuerdo con sus acciones y decisiones en innumerables ocasiones».

Así lo ha confesado al diario británico «The Times», donde ha detallado una serie de hechos inéditos que vivió durante los 17 años que estuvo casada con el mayor narcotraficante de la historia de Colombia, hasta su muerte en 1993.

Tal y como ha relatado, la vida en la República de Colombia a finales de los años 80 y principios de los 90 era un completo infierno. Nadie se libraba de los efectos y las desgracias que acarreaba la guerra de Escobar: «Todos los días eran un asunto de vida o muerte para todos los colombianos; todos fuimos tomados como rehenes y escapar de la brutalidad desatada por Pablo era nuestro mayor desafío».

Henao conoció a Pablo Escobar cuando tenía 12 años y él, 23. «Él fue el primer y único amor de mi vida», confesó nostálgica. Sin embargo, también reconoce que debido a que se crió en una sociedad muy machista. Se casó con él por la iglesia, creyendo que los votos matrimoniales debían tomarse en serio, hasta la muerte. «Crecí siendo moldeada al gusto de Pablo para ser su esposa y la madre de sus hijos, no para hacer preguntas o desafiar sus elecciones, para mirar hacia otro lado», confesó después de añadir que sucumbió a las órdenes de Escobar debido a su corta edad y a que era una niña ingenua y cegada por el amor.

«Soporté asuntos, insultos, humillaciones, mentiras, soledad, redadas, amenazas de muerte, ataques terroristas, intentos de secuestro de mis hijos e incluso largos períodos de destierro y exilio. Todo por amor», dijo la argentina. Asegura que hubo muchos momentos en los que se preguntó si debía seguir adelante, pero que no pudo dejarlo por una mezcla de amor, miedo, impotencia e incertidumbre sobre lo que sería de ella y de sus hijos sin él. Llegó a temer por su vida y la de sus hijos, ya que no descartaba la posibilidad de que el hombre más peligroso de todo Colombia pudiera hacerle daño a su propia familia.

Ahora, casi veintiséis años después de la muerte de Escobar, Victoria Eugenia Henao ha empezado a repasar y a reflexionar acerca de la memoria de todas aquellas personas que fueron víctimas de los horrores de la «guerrilla colombiana» del narcotráfico. «Siento inmensa tristeza y vergüenza por el enorme dolor que mi marido causó», lamentó.

María Isabel Santos fue el nombre que esta mujer de nacionalidad argentina decidió ponerse al fallecer su esposo para que nadie pudiera relacionarle con él. No obstante, lamenta que los crímenes y la desgracia causada por Pablo Escobar le acompañe de por vida: «No me ven como una mujer, sino como la continuación del mal de mi marido. El pasado sigue persiguiéndonos y el fantasma de Pablo no nos dejará solos. Lo soy, pero espero que deje de ser de ahora en adelante, `la viuda de Pablo Escobar´».

 

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