BRASIL

Bolsonaro ‘le baja los humos’ al «presidiario» Lula: «Momentáneamente está libre, pero lleno de culpa»

El reciente fallo del Tribunal Supremo de Brasil (STF) le permite a Lula Da Silva esperar en libertad la sentencia firme por los dos procesos judiciales en su contra por corrupción

Bolsonaro 'le baja los humos' al "presidiario" Lula: "Momentáneamente está libre, pero lleno de culpa"
El presdente de Brasil, Jair Bolsonaro.

Luiz Inácio Lula Da Silva sigue en el intento de llevar sus juicios por corrupción al territorio de la política. Por ello el presidente brasileño Jair Bolsonaro ha recordado este sábado que el «presidiario» Lula sigue siendo un procesado ante la justicia de Brasil, a pesar de que haya salido en libertad.

«La gran mayoría del pueblo brasileño es honesta, trabajadora y nosotros no vamos a dar espacio ni a contemporizar con un presidiario. Él está suelto, pero sigue teniendo todos los delitos a sus espaldas», ha afirmado Bolsonaro desde el Palacio de la Alvorada.

Además, Bolsonaro ha destacado en Twitter el trabajo del ministro de Justicia, Sergio Moro, quien fue el responsable como juez de enviar a Lula a prisión. El mandatario ha indicado posteriormente sin citar a Lula «nada de munición al canalla». «Momentáneamente está libre, pero cargado de culpa», ha remachado.

Moro también ha comentado en Twitter la excarcelación, la ha lamentado, pero ha hecho un llamamiento a respetar la medida del Supremo.

«Luchar por la Justicia y por la seguridad pública no es una tarea fácil. Hay que esperar victorias y reveses. Preferimos las primeras y lamentamos los segundos, pero nunca desistiremos. La decisión del Tribunal Supremo Federal debe ser respetada, pero puede ser alterada», ha indicado.

La excarcelación de Lula

El expresidente brasileño salió este viernes de la prisión de Curitiba, donde desde hacía más de año y medio purgaba dos condenas por corrupción que suman más de 20 años de cárcel, conforme a un reciente fallo del Tribunal Supremo (STF) que le permite esperar en libertad una sentencia firme de ambos procesos.

Lula fue condenado en julio de 2017 a nueve años y medio de cárcel por aceptar un tríplex de lujo como pago a los favores políticos que hizo a la constructora OAS. Posteriormente, la pena se cambio, primero a doce años y un mes y finalmente a ocho años y diez meses.

El pasado mes de febrero, el antiguo dirigente sindical recibió una segunda condena por corrupción. Esta vez, a doce años y once meses de cárcel por las reformas que las constructoras OAS y Odebrecht hicieron en una propiedad rural atribuida a Lula en Atibaia, Sao Paulo, también como pago a sus favores políticos.

«La gran mayoría del pueblo brasileño es honesta, trabajadora y nosotros no vamos a dar espacio ni a contemporizar con un presidiario. Él está suelto, pero sigue teniendo todos los delitos a sus espaldas», ha afirmado Bolsonaro en declaraciones a la prensa desde el Palacio de la Alvorada, residencia oficial del presidente de Brasil.

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