Enigmas y Misterios

Las 5 teorías de conspiración sobre el ‘Descubrimiento de América’

Diversas teorías con bases sustentables sugieren que Colón no fue el primer gran descubridor de América, aquí te presentamos las 5 teorías de conspiración más grandes sobre este día.

El 12 de octubre de 1492, cuando Rodrigo de Triana gritó «¡Tierra!» desde la borda de la Pinta al avistar las costas de lo que hoy llamamos Bahamas, no solo daba noticia de un nuevo continente.

Inauguraba, sin saberlo, una nueva edad de la humanidad.

Si la caída de Constantinopla a manos de los otomanos en 1453 o la Reconquista de Granada por los Reyes Católicos en el otro extremo del Mediterráneo son los hitos que los historiadores señalan como cierre de la Edad Media, el avistamiento de las costas de Guanahaní marca con igual claridad el inicio de la Edad Moderna. No por el simple hecho del avistamiento en sí, que tomado aisladamente no pasaría de lo anecdótico, sino por la empresa de exploración, incorporación y civilización que España emprendió a partir de ese momento: extraordinaria por su extensión, por su velocidad y por su calado en la historia posterior de la humanidad.

No es exagerado afirmar que la historia del género humano es incomprensible si se omite esa gesta española. En tres siglos, España configuró el destino histórico de un continente entero y dejó una huella lingüística, jurídica, cultural y religiosa que quinientos años después sigue siendo la referencia identitaria de seiscientos millones de personas.

Las curiosidades del viaje que nadie enseña en la escuela

Colón partió el 3 de agosto de 1492 desde el puerto de Palos de la Frontera con tres barcos, la Santa María, la Pinta y la Niña, y una tripulación que llevaba más de dos meses en el mar cuando finalmente avistó tierra el 12 de octubre. Lo que pocos mencionan es que sus cálculos eran erróneos desde el principio: Colón subestimó enormemente la circunferencia de la Tierra y creyó que podía llegar a Asia navegando hacia el oeste en un tiempo razonable. América se interpuso en su camino cuando ya empezaba a quedarse sin margen para el error.

Murió convencido de que había llegado a las Indias Orientales. En su último viaje de 1502 exploró las costas de América Central buscando un paso marítimo hacia el este de Asia. Nunca supo que había descubierto un continente. Fue Américo Vespucio quien comprendió primero que aquellas tierras eran un mundo nuevo, y su nombre fue el que acabó dando nombre al continente.

El origen exacto de Colón sigue siendo objeto de debate. La tradición lo vincula a Génova, pero los historiadores han propuesto a lo largo del tiempo CórcegaCataluñaPortugal y, más recientemente con respaldo genético indirecto, Galicia. La investigación del laboratorio Citogen en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid, publicada en 2024, identificó una arquitectura genética en los descendientes de Colón compatible con la nobleza del noroeste peninsular, específicamente con las casas Sotomayor y Zúñiga. El misterio sigue abierto.

El legado que algunos quieren cancelar

El 12 de octubre se celebra en España como el Día de la Fiesta Nacional y en muchos países latinoamericanos como el Día de la Hispanidad o el Día de la Raza. En varios países, especialmente bajo gobiernos de izquierda, se ha renombrado como Día de la Resistencia Indígena, enfatizando el sufrimiento de las poblaciones nativas frente a la colonización europea.

El debate sobre el legado de la conquista es legítimo y necesario. Lo que resulta históricamente deshonesto es presentarlo de forma maniquea ignorando lo que España aportó: la primera legislación del mundo en defensa de los derechos de los pueblos indígenas, las Leyes de Indias de 1542; hospitales y universidades fundadas en América antes de que existiera ninguna institución equivalente en lo que hoy son Estados Unidos o Canadá; el matrimonio mixto reconocido legalmente desde el primer momento, cuando otras potencias coloniales lo prohibían; y una mezcla racial y cultural que produjo civilizaciones nuevas en lugar de la segregación que caracterizó las colonias anglosajonas.

Ninguna empresa humana de esa escala está libre de crímenes y atrocidades. La conquista española los tuvo, documentados y criticados por los propios españoles del momento, desde Bartolomé de las Casas hasta los teólogos de la Escuela de Salamanca. Pero reducirla solo a eso es tan falso como ignorar los crímenes.

Las cinco teorías conspirativas que cuestionan la versión oficial

Más allá del debate histórico legítimo, existen teorías que sostienen que la historia oficial del descubrimiento esconde algo diferente. Aquí las más extendidas.

Primera: Colón sabía lo que iba a encontrar. Según esta teoría, Colón no navegaba hacia lo desconocido sino que disponía de mapas o información previa sobre la existencia de tierras al oeste del Atlántico. Los defensores señalan su insistencia en la ruta, su seguridad ante la tripulación amotinada y la precisión con que calculó el regreso. Los cartógrafos de la época manejaban rumores e informaciones de pescadores vascos y portugueses que habrían llegado a las costas americanas antes que él.

Segunda: los vikingos llegaron primero y el conocimiento se ocultó. Leif Eriksson y los nórdicos establecieron asentamientos en Terranova alrededor del año 1000, cinco siglos antes que Colón. Esto está arqueológicamente probado en L’Anse aux Meadows. La teoría conspirativa sostiene que ese conocimiento circulaba en los círculos cartográficos europeos y que Colón tenía acceso a él. Lo que es cierto es que los viajes vikingos no dejaron huella duradera en la historia mientras que los españoles sí.

Tercera: Colón era en realidad un agente portugués. Portugal había invertido décadas en la exploración atlántica y tenía razones poderosas para querer descubrir rutas occidentales. Según esta teoría, Colón actuó primero para la corona portuguesa y solo cuando fue rechazado ofreció sus servicios a Castilla. Sus vínculos con Portugal, donde vivió años y donde conoció a su esposa, y el hecho de que sus mapas y cálculos tuvieran raíces en la cartografía portuguesa, alimentan la sospecha.

Cuarta: el verdadero descubridor fue otro marino español cuya identidad se ocultó. Existe una versión que sostiene que un marino anónimo, a veces llamado el Piloto Desconocido, llegó a las costas americanas antes que Colón y le transmitió la información antes de morir. Colón habría aprovechado ese conocimiento para presentar la empresa a los Reyes Católicos con una seguridad que de otra forma no habría tenido.

Quinta: Colón era gallego y su identidad fue alterada por razones políticas. Esta es la teoría más respaldada por investigación reciente. Si Pedro Madruga, señor feudal gallego del siglo XV, y Cristóbal Colón son la misma persona o padre e hijo, como sugiere el estudio genético de 2024, la identidad genovesa habría sido construida deliberadamente para ocultar un origen hispánico que por razones políticas o religiosas convenía disimular en la España de la Inquisición.

Lo que ninguna de estas teorías altera es el resultado: un hombre que partió de Palos de la Frontera el 3 de agosto de 1492 al servicio de la corona de Castilla llegó a las costas de América el 12 de octubre y cambió el mundo para siempre.

El resto es historia. Literalmente.

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